En línea con los dichos del secretario de Economía Social Emilio Pérsico, Juan Grabois criticó este domingo a la tarjeta Alimentar, y aseguró que "es una política estúpida, es asistencialismo puro”.

“Ni siquiera es una política alimentaria”, sentenció Grabois remarcando que la principal medida social del Gobierno nacional "no srive para superar la malnutrición infantil grave", y aseguró que “consolidar la Tarjeta Alimentar como política emblema del gobierno es un error económico, social y cultural”.

Así, a través de un comunicado bajo el título “La tarjeta Alimentar no es justicia social”, el dirigente de la CTEP se sumó al planteo realizado días atrás por Emilio Pérsico, había expuesto su malestar con la asignación de fondos para la ampliación del universo de beneficiarios de ese programa.

“Nadie puede estar en contra de los anuncios sociales del viernes. Teniendo en cuenta la situación dramática que vive nuestro pueblo, con niveles de pobreza y desigualdad catastróficos, que más familias tengan una tarjeta para comprar alimentos es algo”, consideró Grabois, pero remarcó: "Vemos con tristeza cómo nuestro gobierno comete errores permanentes por una incomprensible ceguera”.

"Es un consuelo ante tanta malaria”, admitió el dirigente en su texto, y valoró que “el gabinete económico” haya decidido “romper el chanchito” que “parecía reservado exclusivamente para Kristalina Georgieva” -titular del FMI, mientras en la Argentina “crece la pobreza y la desigualdad”.

“El problema es que se decidió aplicar los recursos a una política que solo puedo calificar con una palabra. Es una política estúpida”, sostuvo.

“La decisión está guiada por sentimientos nobles, pero carga un enorme desconocimiento de la realidad, un temor reverencial a los formadores de opinión, una confianza infantil en los formadores de precios, una enorme desvalorización de los trabajadores, una enorme sobrevaloración de los tecnócratas y una adicción inocultable a los focus-groups”, argumentó Grabois contra una medida que “no consagra derechos permanentes, no crea puestos de trabajo, no genera bienes sociales durables y no promueve el desarrollo humano integral” y que "es un ejemplo de asistencialismo puro”.

"Es una decisión un tanto improvisada que definió un conjunto funcionarios encerrados en una oficina”, que “promueve el consumo de alimentos industrializados” y que “por su diseño activa todos los mecanismos de concentración económica: El dinero va derechito a manos de empresas monopólicas y actores financieros que antes de que se cuente tres van con los pesos del Estado a comprar dólares”, sumó.

Por último, Grabois aseguró que el futuro está en "crear trabajo y poblar la patria. Planificar el desarrollo humano. Pensar con creatividad. No subestimar al pueblo. Es más difícil que poner plata en una tarjeta, pero es más justo, más inteligente y cuando lo logremos va a ser mejor para todos”