RAWSON (ADNSUR) - El repaso histórico de los gobiernos chubutenses muestra a Jorge Galina, Roque González y luego Benito Fernández, el primer gobierno justicialista en 1973. Pero en 1962 los chubutenses habían elegido al cordillerano Riobóo, que llevaba como vice a un histórico comodorense como Hebe Corchuelo Blasco. Una nueva intervención militar les impidió asumir. El testimonio de uno de los protagonistas de aquella campaña: César “Kuky” Mac Karthy.

Sus nombres no figuran en los libros de historia, donde consta solamente que el primer gobernador justicialista de la provincia fue Benito Fernández, en 1973. Pero es un acto de justicia decir que el primer gobernador peronista de Chubut debió haber sido Raúl Riobóo, quien fue el legítimo ganador de las elecciones realizadas en 1962. Eran épocas tormentosas del país, años en los que el orden constitucional se interrumpía de manera permanente.

Por decisión del gobierno de José María Guido ante la presión militar, se resolvió intervenir varias provincias donde se acababan de realizar elecciones, lo que impidió que asumiera el gobierno legítimamente votado por el pueblo. Una historia poco recordada y que tiene como protagonista a un histórico dirigente del PJ comodorense: Hebe Corchuelo Blasco.

En aquellos tiempos, Perón aún estaba en el exilio, y su nombre y su partido seguían prohibidos, pero comenzaba a haber cierta apertura durante el gobierno de Arturo Frondizi. El presidente había llegado al poder gracias a un acuerdo con el peronismo, que le dio los votos y le permitió ganar 1958, en un acuerdo que implicaba el compromiso de permitir luego el regreso del justicialismo a la institucionalidad.

Si bien su mandato vencía en 1964, dos años antes, firmó el decreto de llamado a elecciones para renovar bancas en el Congreso Nacional y para que además varias provincias renueven sus gobernadores, entre ellas Chubut, recientemente creada.   

Nuestra provincia venía de su primer mandato constitucional iniciado en 1958, con Jorge Galina como gobernador por la Unión Cívica Radical Intransigente (UCRI). Y a la hora de la campaña electoral, en Chubut ocurrió lo mismo que en otros estados provinciales: si bien el peronismo estaba aún prohibido como Partido Justicialista, se “camufló” en otro partido con personería, y terminó triunfador.

Injusticia de la historia: la fórmula Riobóo - Corchuelo fue electa por el pueblo hace 60 años, pero no los dejaron asumir el gobierno de Chubut

Justamente el resultado tan temido por los militares que se repitió en otros distritos –el más notorio fue el triunfo de Framini en provincia de Buenos Aires- y que fue el motivo del golpe de Estado que derrocó a Frondizi el 29 de marzo. Las nuevas autoridades de facto decidieron no reconocer a los legítimos ganadores en Chubut, para designar como interventor a Fernando Elizondo el 24 de abril.

Las elecciones se habían realizado el 18 de marzo, y el nuevo mandato constitucional debió haber iniciado el 1° de mayo de 1962. El resultado final fue que Raúl Riobóo, por el partido el Partido Provincial del Chubut, obtuvo una ajustada victoria con el 31.97%, superando al comodorense Roque González, de la Unión Cívica Radical del Pueblo (UCRP), que obtuvo el 27.35% y la UCRI gobernante, cuyo candidato era el sarmientino Oscar Vives, que logró el 27.23%.

UNA CAMPAÑA PERONISTA

Según las crónicas de los diarios de aquel entonces, en las entrevistas previas a los candidatos, se expresa que Riobóo llegó joven a Chubut cuando su padre fue designado Fiscal de Estado en el recientemente creado Juzgado Federal de Esquel, en 1934. Allí en la cordillera se afincó y vivió, para luego ser comisionado federal en el entonces territorio nacional de Chubut, durante el primer mandato de Juan Perón, en los años 1946 y 1947. Posteriormente fue designado para cumplir misiones diplomáticas en Nápoles, Cracovia y Filipinas, para retornar a la provincia en 1955, con el golpe de la Revolución Libertadora.

Un dato interesante es que al momento de resolverse las candidaturas, el entonces gobernador por el radicalismo, Jorge Galina, apoyó públicamente las candidaturas de Raúl Riobó y Hebe Corchuelo Blasco, el abogado comodorense que venía de ser fiscal federal en la ciudad petrolera. Para muchos, fue un reconocimiento de lo pactado en 1958 cuando el peronismo proscripto había apoyado a la UCRI.

Pero no había ninguna duda de que se trataba de una propuesta justicialista a pesar de la proscripción. En los actos proselitistas estaban los fotos de Perón y Evita, y se cantaba la famosa marcha. Además, en la publicación del anuncio de campaña gráfica en los diarios, se expresaba “Vote Riobóo-Corchuelo, la única y auténtica fórmula peronista” y se publicaban notas de apoyo de las 62 Organizaciones y de Jesús Otero, presidente de la Junta Promotora del Partido Justicialista a nivel nacional.

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De todos modos, el clima era raro, y las crónicas de la época muestran que en las entrevistas ya había cierta duda sobre el futuro de una propuesta de este tipo, como se ve en la consulta del diario Jornada a Riobóo a una semana de los comicios: “si ganan ¿podrán gobernar?” a lo que respondió “sin duda alguna, nadie nos quitará el derecho a gobernar si triunfamos”.

EN PRIMERA PERSONA

Para reconstruir aquella época, ADNSUR dialogó con quien fue uno de los principales animadores de aquella campaña, en años en los que no era sencillo ser peronista, y donde recorrer la provincia era mucho más arduo, por la cuestión de los caminos y los transportes. El ex senador César “Kuky”, sostuvo que “viví toda la campaña porque me vine de Buenos Aires en diciembre de 1961 y milité toda la campaña”

Y rememora como marco político que “Frondizi había llegado con el voto del peronismo, gracias a gestiones de Rogelio Frigerio, y tenía que renovar en 1962 la gobernación de varias provincias, entre ellas Chubut, cuyo mandato era de 4 años”. En ese aspecto, pone de relieve el papel clave que jugó el ministro del Interior Alfredo Vítolo, ya que los militares no querían que hubiera elecciones en Buenos Aires para que no ganara el peronismo, y este ministro les aseguró que no ganaría allí el peronismo, porque había dos listas y uno de los candidatos era Andrés Framini, secretario general de la Asociación Obrera Textil, y se esperaba que votarán al de derecha. Pero no sabían que era un hombre extraordinario, y terminó ganando”.

En nuestra provincia, señaló que “así como Perón en el 46 utilizó otro partido, se armó un frente en Chubut, entre la Unión Popular y el Partido Provincial del Chubut”. Sobre aquella campaña, repasó Mac Karthy uno de los famosos datos anecdóticos que tuvo como protagonista al madrynense Pablo Meisen (candidato a diputado provincial), quien “compró el famoso avión negro, en el que salían a dar una vuelta y en la cola colgaron un cartel que decía Riobóo”.

Mencionó que “el búnker era acá en Trelew, y hacíamos la campaña con la marcha peronista, la poníamos de prepo, cómo los retratos de Perón y Evita. En esa campaña di mi primer discurso político en Puerto Madryn, en Loma Blanca, tendría 20 años”.

Consultado sobre si fue una decepción el no haber podido asumir, responde Mac Karthy que “era un acto militante, había que trabajar y estábamos contentos porque ganamos”. Y sobre el electo gobernador, menciona que “Raúl era un tipo vehemente, hay anécdotas de irse a las manos, era un hombre que había estado en la función pública”. Y finalmente lamenta que “cuando se volvió a votar en el 63 ganó el voto en blanco porque volvieron a prohibir al peronismo, quitaron la personería e intervinieron todos los sindicatos”.

El pasado 17 se volvió a recordar el Día del Militante, en memoria de aquellas épocas de “aguante” en las que militar políticamente no era sencillo, y mucho menos si se era peronista. Quizás este recuerdo sea un homenaje a quienes apostaban por sus ideales en una provincia aún en ciernes. Y un acto de justicia con Riobóo quien quedará en la historia como -parafraseando a Bonasso- “El gobernador que no fue”.