Una polémica iniciativa tomó trascendencia en las últimas horas en Rosario, luego de que la concejal de Juntos por el Cambio, Renata Ghilotti, propusiera que "la Municipalidad de Rosario, mediante convenios con Nación, ponga a a trabajar a los beneficiarios de planes sociales como contraprestación por el dinero recibido".

"No hay futuro posible sin cultura del trabajo, del progreso a partir del esfuerzo y la meritocracia. Con esta medida no solo se educa sino que además le permitirá al municipio ahorrar dinero que, a fin de cuentas, es de todos los rosarinos", afirmó la funcionaria durante la presentación de su proyecto.

Y sumó: "En la actualidad hay personas que rechazan un trabajo y se sienten más cómodas con un plan. Esa es la batalla cultural que debemos dar y de allí esta medida que, confío, gran parte de los rosarinos apoya".

En cuanto a los fondos necesarios para llevar adelante el plan, Ghilotti afirmó que "son miles de millones de pesos los que derivan de Nación en concepto de planes y asistencia social. A modo de ejemplo, el municipio por si solo tiene asignada una partida de más de 300 millones, de las cuales el 50% se lo lleva el personal y la otra mitad se destina a grupos vulnerables, varios"

Esos fondos, en base a su explicación, reflejan dos cuestiones: "el enorme gasto del Estado y, segundo, la oportunidad de convertir esos millones de Nación y propios en horas hombre, para mejorar la limpieza de las calles, refaccionar espacios públicos, escuelas o bien colaborar con la organización de los vacunatorios, entre otras actividades".

De esta manera la concejal propone  la creación del Programa Municipal de Recuperación de la Cultura del Trabajo, a fines de insertar en el mundo laboral a las personas que cuenten con un beneficio social, en un plan destinado a mayores de 18 años, con apto físico aprobado, quienes contarán con el asesoramiento en las tareas, higiene y seguridad y los seguros correspondientes a cargo del municipio.