BUENOS AIRES (ADNSUR) - Otra vez y tal como sucedió en Comodoro Rivadavia, un grupo de vecinos intentó hacer justicia propia. Fue en medio de un Vía Crucis en Ciudad Evita donde los vecinos lincharon a un delincuente, indicó Infobae.

Según fuentes de la investigación, el ladrón fue atado, asfixiado y asesinado a patadas por integrantes de la procesión que celebraba Semana Santa.

El hecho ocurrió el viernes al anochecer cuando dos delincuentes intentaron cometer una entradera en una vivienda ubicada en la calle El Jume al 2958 de dicha localidad del partido de La Matanza.

María Cecilia Geordan (52) y su hija, que se encontraban en la casa, comenzaron a escuchar ruidos extraños e inmediatamente fueron sorprendidas por los dos ladrones. 

La madre fue reducida por los asaltantes pero la menor logró salir al balcón a gritar el pedido de auxilio. Uno de los malvivientes intentó callar a la chica tapándole la boca e ingresándola por la fuerza al domicilio, pero esta logró zafar y continuó gritando. 

Los delincuentes huyeron del lugar. Sin embargo a 200 metros un grupo de personas que participaba en ese momento del Via Crucis advirtió lo que sucedía y los empezaron a correr.

Uno de los delincuentes logró escapar; y el otro, de contextura robusta, fue reducido y expuesto al brutal sometimiento de una turba que buscaba justicia por mano propia.

El caso hizo recordar al linchamiento del padre de un sospechoso de abuso sexual que luego fue descartado por la propia víctima. 

José Oviedo fue brutalmente golpeado hasta su muerte luego de que sindicaron a su hijo como el presunto violador de un nene de 12 años.

El hombre fue ultimado el 25 de marzo en Fracción 14,  pero luego la Justicia por medio de la víctima confirmó que el presunto sospechoso era inocente.

Por la muerte de Oviedo se realizaron allanamientos y se detuvieron en primera instancia a cinco sospechosos: dos adultos, un adolescente de 16 años y dos menores de edad inimputables; uno de ellos, el mismo chico señalado por el abuso.

Y luego se imputó a César Hueica, Pablo Arismendi, Franco Bustos, Diego Metraillet y Marina Hernández por "homicidio doblemente agravado por el concurso premeditado de dos o más personas y por ensañamiento".

La fiscalía pidió seis meses de prisión preventiva para todos ellos, excepto Arismendi y Hernández, a lo que la jueza aceptó aunque les fijó un plazo de tres meses.