En un proceso judicial inédito por su celeridad -debido a la contundencia de las pruebas y que se llevó a cabo en el marco del nuevo sistema acusatorio-, la Justicia de San Juan condenó a 30 años de prisión efectiva a un pastor de una iglesia evangélica de la ciudad de Rawson acusado de haber violado a sus tres hijas, quienes ahora tienen 28, 24 y 16 años.

Fue denunciado a principios de agosto por una de sus hijas, el pastor, cuya identidad no se da a conocer para preservar la integridad de las tres víctimas, fue condenado este 25 de agosto a 30 años de prisión por un Tribunal Colegiado de Jueces.

El hombre, que decía ser pastor de la iglesia evangélica “Pacto Con Dios”, no desmintió nunca los cargos en su contra por abuso sexual agravado por el vínculo y reiterado contra sus propias hijas, producción de imágenes pornográficas y corrupción de menores.

Según publicaron medios locales, dado el monto de la pena se conformó un Tribunal Colegiado de Jueces, que fue encabezado por la jueza de Garantías Gema Guerrero, y los magistrados Juan Gabriel Meglioli y Matías Francisco Parrón.

En tanto, la investigación estuvo a cargo de la Unidad Fiscal CAVIG, encabezada por la fiscal coordinadora Claudia Salica y Juan Manuel Gálvez, mientras que la defensa del pastor estuvo estuvo a cargo de la letrada Emilia Nielson.

Los jueces coincidieron que el hombre se encontraba en plena consciencia de sus actos a la hora de cometer los delitos por los que fue imputado.

El pastor, que fue juzgado por un juicio abreviado en la sala 9 de audiencias del edificio de Tribunales en San Juan, pidió perdón por sus actos, lo que produjo que la Justicia local fuera “contemplativa” y dictara 30 años de sentencia en su contra cuando podrían haber sido más.

La denuncia

El 7 de agosto, la joven víctima, de 24 años, radicó la denuncia en contra de su padre y reveló que los abusos sexuales contra ella y sus hermanas comenzaron en la niñez. En su caso en particular cuando tenía 8 años y su padre se metía en su habitación y para hostigarla la manipulaba con un pasaje de la Biblia.

El proceso judicial fue inédito en cuanto a su celeridad. El pastor fue juzgado en 18 días, en gran medida por la contundencia de las pruebas y la declaración misma del imputado. Además la causa se desarrolló en el marco del nuevo sistema acusatorio.

Con información de La Nación