RAWSON - Entre este viernes y el lunes en el Consejo de la Magistratura —que se reúne en Puerto Madryn— analizarán las denuncias por «mal desempeño» que se presentaron ante ese organismo contra el fiscal del caso Zumara, Fabián Moyano y la actual jueza Penal Mirta del Valle Moreno, a quien le atribuyen haber «direccionado» la investigación de la muerte violenta de Julián Antillanca para que terminen condenados y en la cárcel dos policías que aseguran ser inocentes.

Foto: Archivo (Fabián Moyano, fiscal del caso Zumara)

A Moyano le endilgan haber entorpecido la investigación de un posible crimen de la chiquita y de dejar que se estropearan «pruebas claves». Los acusadores del fiscal son los padres de la criatura con el patrocinio del abogado Javier Reuter, que además vienen solicitando que sea apartado de la causa.

Justamente en estos días iba a realizarse ante un Juez la audiencia en donde debía dirimirse la recusación de Moyano, pero se supo en estas últimas horas que la realización de ese procedimiento ha sido nuevamente pospuesta, tal como sucedió antes de la feria, y que ahora tiene fecha de concreción recién el 2 de setiembre.

Con respecto a la denuncia que le hicieron a la ex fiscal, hoy jueza Penal, Mirtha Moreno, los acusadores son los padres de Martín Solís y Jorge Abraham, los dos policías que están en prisión por el caso Antillanca, y se conoció asimismo que Laura Córdoba, una oficial que estuvo imputada y que terminó saliendo absuelta también se presentaría a denunciar a Moreno.

A raíz de esto y de las apelaciones a las condenas a prisión perpetua de Solís y Abraham que serían tratadas en los próximos meses en el Superior Tribunal de Justicia, salieron a hablar públicamente los padres del policía Solís. «A fines de junio se hizo la apelación en el Superior Tribunal de Justicia de la sentencia que condenó a los chicos y hay hasta seis meses que se pueden llegar a tomar los ministros para dictaminar sobre la misma», explicó el padre de Martín Solís.

Asimismo más tarde dejó entrever que tiene temor de que le archiven la causa con la que se debería investigar un posible falso testimonio de la testigo clave que tuvieron los fiscales para lograr las condenas de los policías. Tanto él como su esposa sostuvieron que de los nueve testimonios que demostrarían que la mujer mintió, solo uno fue citado a declarar en la Fiscalía y se quejaron de que hasta ahora no se ha investigado nada de eso.

«Hay una tendenciosidad a no continuar con esta causa. E inclusive hubo presiones hacia uno de los testigos para que no preste declaración en favor de los chicos. Y me preocupa sobremanera porque fue el jefe de la Brigada de Investigaciones, el señor (comisario Juan Carlos) Núñez presionó a un testigo para que no declare», denunció Solís.

«Nos preocupa sobremanera porque (con todo esto) estamos buscando la verdad», insistió. «Hay una carpeta judicial abierta en la Fiscalía, que es la 62.238, y no se avanza. No se ha hecho nada y no sabemos cuál es el motivo por el que no se quiere investigar», aseguró. La mujer de Solís y madre de Martín, uno de los dos policías que está preso por el caso Antillanca reiteró: «Nosotros estamos buscando la verdad. Tenemos a nuestro hijo detenido y la otra familia a Fernando Abraham; sabemos que son inocentes, que están pagando por algo que no hicieron. Y la verdad que lo que estamos pasando es tremendo», definió. «Nosotros estamos afuera, pero ellos son los que sufren adentro», dijo. «Son dos chicos jóvenes pagando por algo que no hicieron y condenados a perpetua.

Es una locura condenar a una pena así sin tener pruebas», añadió. Luego al señalar que estarán pendientes de lo que se diga este fin de semana en las reuniones del Consejo de la Magistratura en Madryn, sobre la denuncia que le hicieron allí a la ex fiscal Mirta Moreno, recordó que a Moreno -actualmente jueza Penal-la denunciaron por haber ocultado un video que probaría la inocencia de su hijo y del otro policía. «Es un grave delito el que cometió», remarcó (...) «y entonces lo que le estamos pidiendo al Consejo de la Magistratura ahora es que obre como corresponde», exigió.

—Ustedes tienen fe de qué su hijo y Abraham van a ser absueltos en algún momento. Se le preguntó. «Hasta aquí he creído en la Justicia», respondió la madre de Solís y acotó: «En el primer juicio se notó, se vio, toda la verdad y se supo que los chicos nunca estuvieron donde los pusieron. Nunca hubo pruebas (contundentes) contra ellos y quiero seguir creyendo en la Justicia. Quiero seguir creyendo que somos juzgados por gente que sabe; lamentablemente eso en estos últimos jueces no lo hemos visto, la sentencia -realmente- es una risa. Hay cosas de las que uno no puede creer que hayan sido escritas por un Juez que ha estudiado, y se ha condenado sin pruebas a los chicos», reiteró la mujer.

Fuente: El Chubut