COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) – Se vivió un lunes de furia en la ciudad de Comodoro Rivadavia. Durante la madrugada, cerca de las 0:10, Eusebio Quevedo de 48 años fue asesinado en el pasillo del primer piso del edificio 64 de las 1008 Viviendas del barrio 30 de Octubre. La policía estima que le pegaron un tiro en la espalda los integrantes de una banda con la que mantenía diferencias desde hace meses luego de que se descubriera un bunker de objetos robados en el corazón del complejo habitacional.

Los investigadores creen que este nuevo homicidio se debe a la disputa por el control de la venta de drogas que hay entre dos bandas en los sectores 7 y 8 de las 1008 Viviendas y del que ya este diario había dado cuenta el viernes luego de que Horacio Pacheco recibiera un disparo en su pierna derecha y señalara como autor de los disparos a Ricardo González, integrante del sector de la familia Quevedo.

El lunes a la mañana se llevaron a cabo  allanamientos en busca del autor del homicidio, pero no lo encontraron; sí secuestraron cuatro armas de fuego. Hasta este martes, no habían podido detener al autor del cuarto homicidio en lo que va de 2019 en Comodoro.

MUERTE Y PRESUNTA VIOLACION

LUNES DE FURIA: PUEBLADA EN COMODORO POR LA PRESUNTA VIOLACIÓN DE UN MENOR SE 12 AÑOS

Cerca de las 16:30, José Oviedo fue asesinado a golpes cuando más de 20 hombres enardecidos de la Fracción XIV y Los Bretes le prendieron fuego a su casa y lo persiguieron unas cuatro cuadras hasta que lo interceptaron.

El hombre de 50 años, padre del presunto violador de un nene de 12 años, intentó defenderse con un machete y un fierro, pero los vecinos se lo sacaron de las manos a dos comisarios y lo golpearon hasta matarlo, incluso le quisieron pasar por arriba dos vehículos.

"Pueblada" en la Fracción 14: "había dos policías y no pudieron hacer nada"

 

El Jefe de la Unidad Regional de Comodoro, Ricardo Cerdá, contó que los dos policías apostados en el lugar no pudieron hacer nada para detener al grupo de vecinos que comenzó a golpear al padre del acusado, hasta matarlo.

"Trataron de intervenir, de hacer cesar, pero la horda estaba muy enardecida", expresó el jefe policial.

Lejos de disminuir, la violencia creció durante el fin de semana al punto de que el lunes la policía tuvo que reforzar la seguridad en el barrio y en la comisaría, donde una guardia de efectivos permanece alerta para evitar nuevos incidentes.

"Tenemos un hecho muy complejo, muy grave, pero no tenemos personas detenidas, aunque se ha trasladado a algunas personas a la comisaría", indicó Cerdá, y señaló que se trabaja en la recopilación de información, mencionando que "hay mucha agitación aún en el lugar y no se ha podido tomar testimonios valederos".