Marcelo Cardozo, director de acceso a la Justicia, el área que depende del Ministerio de Gobierno de Chubut, aseguró que "hay cuatro tobilleras electrónicas activas y otras cuatro disponibles para violencia de género".

“Entiendo que lo que dijo la jefa de comisaría de la Mujer, que señala que hay un solo dispositivo, no fue dicho con mala intención sino con falta de información, porque nosotros estamos en contacto con los jueces y jefes de comisarías todos los días, a través del ministro Grazzini que está encima de esto todos los días y Comodoro tiene hoy cuatro dispositivos activos para casos de violencia de género”, aseguró Cardozo.

Además de las cuatro tobilleras en uso, afirmó el funcionario provincial que hay otra cantidad similar disponible por si algún juez ordena su aplicación, ya que estos instrumentos se utilizan por medio de una resolución judicial, cuando se dispone una prohibición de acercamiento. 

“También tenemos dos personas que están cumpliendo prisión domiciliaria y tienen colocados estos dispositivos”, añadió, en diálogo con Periodismo de 10, por CNN Comodoro. 

Habrá 150 en toda la provincia

Sobre los alcances del sistema, Cardozo valoró que “es un prototopio que está en evaluación en el país, lo provee Nación y Chubut es una de las provincias que lo vienen aplicando. Los jueces están muy conformes y en 15 ó 20 días se va a ampliar el cupo, porque hoy tenemos 75 dispositivos en la provincia y en breve vamos a recibir más, por lo que se va a duplicar y vamos a contar con un total de 150”. 

Cardozo valoró al sistema de tobillera por sobre el botón antipánico (que no se administra desde el área a su cargo), al comparar que permite un control de tipo dinámico, ya que el Centro de Monitoreo verifica dónde está el agresor y puede dar aviso inmediato a la víctima (a quien se le provee un celular especial), en caso de que aquella se encuentre en una zona cercana, además de posibilitar una rápida intervención policial si el denunciado vulnera el límite de acercamiento.

“Por dar un ejemplo, supongamos que la medida perimetral prohíbe un acercamiento a menos de 300 metros, pero nosotros ampliamos a un área de advertencia de 1.000 metros –reseñó-; entonces cuando vemos que el agresor traspone el límite de 1.000 metros, ya podemos intervenir llamando a la víctima o dando aviso para que se acerque un patrullero si es necesario. Todas las intervenciones hasta ahora se hicieron a tiempo”.

También explicó que el sistema no es fácil de quitar, aunque en muchos casos los imputados tratan de dañarlo, por lo que el juez les aplica una multa económica, aunque el valor económico del dispositivo es mucho más elevado y no alcanza para adquirir uno nuevo en caso de que lo destruya totalmente. 

“Es muy difícil de quitar, porque requiere unas pinzas especiales de las que hay sólo dos en la provincia”, concluyó.