COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) -  Hugo Morales, jefe de la brigada de Búsqueda de Personas, confirmó este martes a ADNSUR, que tras varios trabajos de allanamientos, lograron encontrar el teléfono celular de la mujer desparecida, en la ciudad de La Plata, Buenos Aires.

El aparato estaba en poder de un hombre que trabaja como seguridad en un local nocturno quien aseguró que lo encontró arriba de un sillón y nadie lo reclamó.

Norma Carrizo, de 54 años, salió de su casa el 22 de diciembre de 2017, tomó un remis hacia Rada Tilly, al llegar a la localidad vecina no se supo más nada de ella.

El funcionario de fiscalía, Cristian Olazábal,  brindó detalles sobre la investigación y recordó que al conocerse la desaparición de Norma, se realizaron rastrillajes con canes, se investigaron los movimientos de las tarjetas de crédito, celular, incluso de la obra social porque padecía fibromialgia y ninguno fue utilizado.

También,  señaló que luego de hacerse cargo de la causa continuaron trabajando, y todos los meses se corroboraba si había tráfico de datos desde el celular de la mujer,  o si se colocaba un chip. “En julio se detectó que un chip estaba siendo usado en el teléfono, en Villa Elisa. Tras solicitar un allanamiento, no lograron dar con el titular ni tampoco con ningún elemento que perteneciera a Carrizo, pero se percataron de que se trataba de una casa donde se refaccionaban teléfonos y que el que sería propiedad de la desaparecida había sido llevado para ser reseteado”, detalló.

Luego, se volvió a detectar que se había colocado un chip, y al contar con los datos del titular solicitaron al juez penal Jorge Odorisio que libre una orden de allanamiento, que fue habilitada por el Juzgado de Garantías de La Plata  y personal de la Brigada llevaron adelante el procedimiento, donde encontraron el celular de Carrizo.

“El número de IMEI había sido cambiado de la parte trasera del aparato, pero se comprobó que era el teléfono que buscábamos por eso fue que lo secuestramos” aseguró Olazabal. Y detalló que el propietario indicó que a fines de 2017 encontró el teléfono en el sillón de un boliche en el que trabajaba y nadie lo reclamó, por lo que se están verificando los datos que brindó el hombre para determinar  la veracidad del relato.

Asimismo,  los investigadores trabajan para descargar información del aparato, para tratar de recuperar conexiones que puedan dar nuevos datos respecto a la desaparición de la mujer y cómo llegó el teléfono a La Plata.

“Empezamos de cero con una nueva línea de investigación, lo que tenemos por seguro es que no salió del país, no tramitó un nuevo documento, aunque puede tener otra identidad”, afirmó Olazábal a Diario Crónica.