El robo ocurrió el pasado 5 de julio en una casa del barrio Roca en Comodoro Rivadavia.  La pareja detenida llegó contratada por la propietaria, una mujer mayor de edad, para realizar tareas de refacción en la casa. La ataron de pies y manos, la golpearon y le robaron. Fueron detenidos horas después, tras ser denunciados por un taxista por un robo de cubiertas.

Este jueves se llevó una nueva audiencia de la revisión de la prisión preventiva para la pareja detenida por el robo agravado.  La fiscal, Florencia Do Carmo, solicitó la prorroga del plazo de la investigación y que la pareja, G.B y M.D, continúe en prisión preventiva.  En tanto, la defensa , a cargo de María de los Ángeles Garro, pidió el arresto domiciliario y se opuso a la medida de coerción.

Finalmente, la jueza penal Raquel Tassello,  jueza penal resolvió rechazar el arresto domiciliario de ambos imputados , por no darse las condiciones para acceder a la morigeración de la prisión preventiva. Y consideró razonable extender un mes el plazo de investigación y la prisión preventiva que cumplen ambos imputados también.

EL VIOLENTO ROBO

El 5 de julio pasado, la pareja llegó hasta la casa de la víctima para realizar una serie de refacciones  Se  dirigieron hacia la planta alta de la misma, quedando la propietaria en la planta baja y luego,  la llamaron con la excusa de mostrar lo que había que cambiar de un calefactor.

  En esas circunstancias, el hombre tomó de sorpresa a la víctima y la tiro sobre su cama gritándole “callate vieja de mierda o te mato”. La ató de pies con un pantalón y manos con fundas de sábanas que estaba en la habitación.

Algunos de los elementos robados a la señora durante la detención. Foto: archivo
Algunos de los elementos robados a la señora durante la detención. Foto: archivo

La comenzó a agredir con golpes de puño en su rostro y espalda, para luego sacar un arma de fuego la cual colocó a la altura de la nuca de la damnificada sin disparar.

Tras alzarse con distintos elementos electrónicos y de valor, escaparon de la casa. La víctima logró desatarse de los pies y se dirigió a una heladería cercana a su casa, desde donde llamaron a la policía.