RAWSON (ADNSUR) - Este viernes por la mañana se desarrolló una nueva jornada de debate en el marco del  juicio oral y público de la Causa Revelación. El miércoles pasado declaró Diego Lüters, uno de los ocho imputados en la investigación por presuntas maniobras de corrupción en la obra pública en Chubut, quien negó haber participado de una asociación ilícita. 

La causa investiga supuestos hechos de corrupción en la adjudicación y pago de obras públicas, en la cual están vinculados exfuncionarios provinciales y empresarios del rubro de la construcción.

Este viernes declaró la  directora General de Administración del Ministerio de Infraestructura, Analía González, quien respondió preguntas de las partes con un alto contenido técnico respecto de la elaboración de los expedientes que atañen a la obra pública, desde que comienza una ejecución hasta el preciso instante del pago de cada certificación y el manejo administrativo que cada funcionario responsable ejercía sobre dicho expediente.

La testigo dijo que dependía funcionalmente del subsecretario de Coordinación de dicho ministerio que en ese entonces era Franco Ferrari y era quien determinaba la planilla con las distintas ordenes de pago que le acercaban al ministro Pagani, para que éste las revise. A veces volvían igual y otras veces tildadas algunas órdenes de pago en particular para que se prioricen.

Asimismo, explicó mediante la utilización de un cuadro, cual es el camino crítico que sigue un expediente normalmente.

Este viernes se desarrolló una nueva jornada de debate. Foto: STJ
Este viernes se desarrolló una nueva jornada de debate. Foto: STJ

Por su parte, la segunda testigo del día, Sra. Silvana Bogarín, dijo ante la requisitoria fiscal que algunos certificados corrían mas rápido que otros; en cambio había empresas chicas que debían tranquilizarlas para que esperen. Hizo mención en cuanto a la confección de listas, algunas veces el Ministro “retaba a mi jefe”, en alusión al subsecretario Franco Ferrari.

Por último, describió que llevaban todas las órdenes de pago sintetizadas en una planilla Excel. De ese listado el subsecretario Franco Ferrari decía “vamos a poner a éste o a este otro” y de ahí se lo llevaban al ministro. A veces volvían con correcciones, era difícil que en esas listas pusieran a las empresas constructoras chicas.