FORMOSA (ADNSUR) - Un femicida que era buscado por la Interpol por asesinar hace 10 años a su expareja de 17 puñaladas en París, fue capturado en la madrugada del viernes cuando ingresó a la provincia de Formosa por un paso clandestino y un vecino lo denunció.

A raíz del llamado al 911, la policía detuvo al acusado, Wael Mannai, quien había ingresado al territorio argentino haciéndose pasar por brasileño y lo obligó a cumplir con la cuarentena de 14 días en la Escuela de Cadetes. Pero entonces quedó también al descubierto el pasado oscuro del tunecino.

A través de un comunicado, la fuerza policial aclaró que el hombre “había dado un dato falso en cuanto a su identidad como así sobre su nacionalidad, resultando en realidad que tenía otro nombre, que era de Túnez y contaba con un pedido de captura Internacional, por un hecho de asesinato, conforme a la Red de Noticias Interpol, el cual fue emitido por el Tribunal de Grande Instance Curt París”, indicó Télam.

Una sección especial de la Policía formoseña ingresó al Centro de Alojamiento donde se encontraba alojado el acusado y lo entregó bajo custodia a miembros de la Policía Federal Delegación Formosa, quienes trasladaron al detenido para proceder a su extradición.

El femicidio de Eslam Kerkenni en París

El femicida y Eslam Kerkenni, la víctima, se habían conocido durante unas vacaciones en Túnez en 2009. El flechazo fue instantáneo, la relación avanzó con rapidez así como también muy pronto empezaron a aparecer las reacciones violentas del hombre.

Un año después intentando alejarse de la violencia de género que sufría de Mannai, la mujer de 20 años pudo volver a París, donde vivía con el resto de su familia. Pero en la noche del 10 de junio de 2010, armado con un cuchillo de combate y teñido de rubio para que no lo reconocieran, el acusado viajó a Francia para matarla.

Mannai esperó a su expareja en la puerta de su casa y cuando la vio llegar la atacó de 17 puñaladas. También hirió de gravedad a un amigo de la joven que iba con ella. Y escapó: se subió primero a un tren con destino a Marsella y después a un ferry para volver a Túnez. Así, logró mantenerse prófugo hasta que en febrero de 2017, en Brasil, lo detuvieron tras intentar quemar viva a una mujer con una bomba molotov. Sin embargo, una serie de irregularidades facilitó que Mannai volviera a evadir a la Justicia y la familia de Eslam sintió entonces que la extradición y el cumplimiento de la condena quedarían en la nada.

Pero la impunidad tuvo su punto final cuando, condenado y con pedido de captura internacional, Mannai entró a Formosa y un vecino del barrio capitalino Eva Perón lo delató.