El presidente Alberto Fernández firmó el decreto para relevar a Mauricio Macri del secreto de Estado, lo que le permitirá volver a los tribunales de Dolores a prestar declaración indagatoria por el supuesto espionaje a los familiares del ARA San Juan. El ex mandatario asistió este jueves a declarar, pero el trámite quedó suspendido por la falta del permiso que cerca de las 18 horas firmó el mandatario. 

La Agencia Federal de Inteligencia (AFI) reconoció, en un legajo reservado y restringido a las partes, que el organismo no tenía entidad suficiente para relevarlo del secreto de Estado a un ex jefe de la Nación. Fue así que el ex presidente se retiró de Dolores sin pronunciar una palabra ante el magistrado y logró aplazar su indagatoria.

Pasadas las 18, el jefe de Estado dispuso el relevamiento para que se pueda efectuar la declaración y tenían previsto en el Gobierno presentarlo a primera hora a fin de que Martín Bava tenga despejado cualquier inconveniente para que se pueda efectuar la indagatoria, el principal acto de defensa de cualquier ciudadano en un proceso penal.

El pedido que había hecho el tribunal lo trabajó de manera urgente la Secretaría de Legal y Técnica, a cargo de Vilma Ibarra, ya que se había decidido acelerar el trámite para que el jefe de Estado rubricara el decreto simple -no DNU- hoy antes de irse a Roma por la cumbre del G20. El apuro se debió a que si no se hacía antes de esta noche, quien debería firmarlo es Cristina Kirchner porque quedará a cargo del Ejecutivo, explicó Infobae.

Aún no hay fecha para que Macri vuelva a declarar y en su entorno y en la dirigencia de Juntos por el Cambio fue tomado como un día de victoria. "Primero el juez debe pedir el relevamiento. Macri va a seguir a disposición de la Justicia. Lo que todos tienen que tener en claro es que esta causa es una persecución política, no somos iguales al kirchnerismo”, dijo Pablo Lanusse, abogado del ex presidente.

La causa

Martín Bava, a cargo del juzgado federal de Dolores, lo encontró sospechoso de haber espiado a los familiares de los tripulantes del submarino ARA San Juan.

A Macri se lo acusa por supuestas maniobras de espionaje ilegal que habrían tenido por objetivo monitorear las actividades de las organizaciones de familiares de las víctimas del hundimiento del submarino San Juan “desde la perspectiva de la afectación a la imagen de la gestión de gobierno”. Los seguimientos se habrían dado entre diciembre de 2017 y finales del 2018. En total, son seis los hechos de ciberpatrullaje, fotografías y seguimientos que se le achacan al ex jefe de Gobierno porteño.

Según los fundamentos de Bava para considerar al ex mandatario sospechoso, esas diligencias sobre los familiares de los tripulantes del ARA San Juan no guardaban relación con la seguridad del presidente sino que se trataban de tareas de “inteligencia ilegal” que buscaban controlar las protesta e influir en la opinión pública.

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