ESQUEL (ADNSUR) - Este lunes en los Tribunales de Esquel se realizó la audiencia preliminar del juicio a Cristian “Mai” Bustos, imputado por los hechos ocurridos el 8 de marzo de 2009 en Corcovado, donde al cabo de un enfrentamiento con la Policía, el mencionado con sus hermanos dispararon a la fuerza de seguridad, hiriendo en la cabeza de muerte al efectivo Leonardo “Tito” Roberts, y baleando en el abdomen a Luis Cañumir.

Esta diligencia judicial estuvo programada para el 26 de junio, y se suspendió por notificación tarde a Bustos, con un nuevo llamado para el viernes pasado. Nuevamente hubo una suspensión por problemas de conectividad con el sistema para la videoconferencia ya que el detenido se encuentra alojado en el Instituto Penitenciario Provincial, en Trelew. Finalmente en la víspera se concretó.

Concurrieron a la audiencia los cuatro hermanos del policía asesinado. Telma Roberts remarcó que “por fin se pudo hacer; se presentaron las acusaciones contra 'Mai' Bustos, y ahora debemos esperar quince días para que nos notifiquen sobre los jueces que sean seleccionados para integrar el Tribunal del juicio, para saber si estamos de acuerdo”.

Estimó que a fin de año se desarrollará el esperado juicio por la familia, con presencia de Cristian Bustos en Esquel. Asimismo indicó que ayer participaron el fiscal Fidel González, y el Juez Jorge Criado. “Nos asiste solamente la Fiscalía de Esquel, ya que a la Fiscalía de Estado no le interesó la causa por la muerte de nuestro hermano Tito”.

Tal como destaca diario Jornada, Telma sostuvo que fue revivir el hecho, y contó que el acusado no habló durante la audiencia, porque “su actitud es siempre reservada; escuchó nomás las acusaciones en su contra”. Bustos deberá responder por la muerte de Tito Roberts, y por las graves heridas que aquel 8 de marzo de 2009 le causaron al policía Luis Cañumir.

En noviembre del año pasado, en los Tribunales de Esquel, por el sistema de videoconferencia,se formalizó la investigación por el crimen del policía Tito Roberts, y por las heridas de gravedad que pusieron en riesgo la vida del mencionado efectivo Cañumir, en el marco de una audiencia preliminar de juicio, y en donde Cristian “Mai” Bustos es el principal imputado.

DETALLES 

Aquel día fatídico, personal policial de la Brigada de Investigaciones de Esquel se presentó en el domicilio de los Bustos. Los efectivos tenían por finalidad llevar a cabo una diligencia de allanamiento para detener a Cristian Omar Bustos, alias “Mai”, en el marco de la investigación llevada adelante por evasión, ya que se había evadido de la Comisaría de Corcovado, en la que estaba detenido preventivamente luego de ser condenado a prisión perpetua, como autor material del homicidio de su hijo.

Cuando personal policial se disponía a iniciar la diligencia, del interior del inmueble, salió el padre del prófugo y comenzó un diálogo con el comisario a cargo del operativo. Le dijo que en la casa estaban sus hijos armados, que no se iban a entregar, y solicitó a los uniformados que se retiren.

La situación fue abruptamente interrumpida por un grupo de cuatro personas que, contraviniendo las indicaciones expresadas a viva voz por la Policía, salió del interior de la residencia de la familia Bustos.

El grupo estaba conformado por el menor de los hermanos, Daniel Ernesto Bustos, Wilson Bustos y Cristian Omar Bustos. Los tres primeros “rodeaban” a Cristian Bustos –ubicado en el centro- quien portaba un arma larga calibre 22 con mira telescópica.

El menor llevaba consigo –exhibiéndola- un arma de fuego de puño, calibre 38 marca Rossi con numeración limada, y Wilson y Daniel Bustos, cuchillos de grandes dimensiones. Todos tenían capuchas o gorros y sus bocas cubiertas con pañuelos o elementos similares.

"SI TIRAN, TIRAMOS"

Anunciaron a viva voz:“Nos vamos, si tiran, tiramos!”, manifestando también que “no se entregarían”, al tiempo que apuntaban en todas direcciones con sus respectivas armas, con el claro propósito de evitar que los uniformados siguieran adelante con el acto funcional en curso de cumplimiento, informó una gacetilla de la Fiscalía de Esquel.

En ese cuadro de situación, se dio la orden de que “nadie dispare”, siendo en ese momento que el cuarteto descripto, actuando en modo conjunto y preordenado, manteniendo siempre la mecánica aludida, comenzó a desplazarse por la calle sobre la que se emplaza la vivienda, haciéndolo en dirección oeste/este.

El momento más dramático se produjo al momento en que Cristian Bustos ve que el personal policial no había cesado de seguirlos. Con el arma larga calibre 22 que portaba, comenzó a efectuar disparos contra los uniformados (presuntamente habiendo detenido su marcha y apuntando), logrando impactar al agente Leonardo Tito Roberts en la cabeza y al empleado policial Luis Cañumir en el abdomen.

A raíz del disparo recibido, el agente Leonardo Tito Roberts falleció antes de llegar al Hospital Rural de Corcovado, y el cabo 1º Luis Cañumir resultó con lesiones que pusieron en riesgo su vida, y lo incapacitaron laboralmente por más de un mes.

Los hechos fueron calificados por el fiscal Fidel González como constitutivos de homicidio calificado, por perpetrarse contra un miembro de una fuerza policial en concurso ideal con lesiones graves calificadas, ambos tipos penales agravados por el uso de armas de fuego. A pedido de la Fiscalía, Bustos permanece en prisión preventiva por peligro de fuga y entorpecimiento procesal. Sus hermanos, uno murió, otro fue condenado, y un tercero quedó parapléjico y lo hicieron cumplir la prisión en su domicilio.

En mayo se realizó en Esquel la audiencia de revisión de la prisión preventiva de Cristian Omar Bustos, imputado por el homicidio del policía “Tito” Roberts, y tras escuchar a las partes los jueces penales Ricardo Rolón y Jorge Novarino resolvieron la continuidad de la medida dispuesta en su momento por el juez penal Jorge Criado.