COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - Según trascendidos a nivel nacional, el gobierno estudia la posibilidad de desdoblar el precio del petróleo. En esa hipótesis, fijaría un precio de 45 dólares para la liquidación de regalías a las provincias productoras de petróleo. Por otro lado, las refinerías y productoras seguirían negociando el precio a valor internacional, basado en la paridad de exportación.

El gobernador de Neuquén, Omar Gutiérrez, expuso su opinión en contra de ese esquema, al señalar que un sistema de precios desdoblados sería una mala señal para las inversiones que se espera volver a atraer en Vaca Muerta.

“No estoy de acuerdo con la cuestión de fondo, se me consultó y lo dije: poner un precio para el pago de regalías y quedar bien con las provincias no es el concepto correcto”, dijo el gobernador neuquino, en declaraciones publicadas por diario Río Negro. “Cómo puede ser que algún actor de la industria esté proponiendo esto que atenta contra la seguridad jurídica y la confianza de los inversores”, planteó.

Sin participación de la OFEPHI

Llamativamente, la OFPHI no ha asumido el protagonismo necesario para analizar y condensar un posicionamiento conjunto, lo que a su vez refleja una actitud menos participativa de la provincia de Chubut, que tenía a su cargo la presidencia de esa organización. Sumido en una crisis financiera grave, acaso el gobernador Arcioni no tiene el tiempo ni la energía para concentrarse en el tema hidrocarburífero, aunque sigue representando una de las pocas ventanas de ingresos para las cuentas públicas provinciales.

La provincia presenta un caso especial, ya que es la principal exportadora de crudo del país, lo que implica que alrededor de 35 por cada 100 barriles producidos deberán liquidarse al precio de exportación y no al que se fije para el mercado interno.

Con la volatilidad del mercado internacional del petróleo, la cotización ha oscilado en los últimos días entre 40 y 43 dólares, sin consolidar una tendencia en alza por los indicadores negativos que presenta el rebrote del coronavirus en distintos lugares del mundo, lo que a su vez seguirá reduciendo la demanda de combustibles.