El día 11 de Mayo del corriente año, un joven albañil de Comodoro, llamado Martín, "salió de trabajar, se encontró con su jefe, salieron a dar unas vueltas, y una discusión con unas mujeres que estaban en el auto hizo que decidiera bajarse", relató su esposa Valeria Valderrey.

Según pudo explicarle Martín a la mamá de su hija, la discusión surgió a partir de que él se negara a mantener relaciones sexuales con las dos chicas. Acto seguido, "le mandaron un mensaje en que le decían que se había llevado un teléfono, él les pasa la ubicación de donde estaba, descienden dos femeninas, comienzan a discutir con él, una le arrebata el teléfono y otra le dispara en el cuello a corta distancia", aseguró la esposa.

Este episodio ocurrió en Dorrego y Urquiza del centro de Comodoro. A partir de allí, comenzó la pesadilla. El herido permaneció "17 días internado en terapia intensiva con un respirador". En su primer semana sufrió un shock hipovolémico, que se debió a la pérdida de sangre. En ese momento, la familia tuvo que conseguir dadores de sangre por su propia cuenta y decidieron acudir al pedido de ayuda mediante los medios de comunicación. 

Le dispararon en el cuello en el centro de Comodoro, perdió la movilidad de una mano y su familia pide justicia
Le dispararon en el cuello en el centro de Comodoro, perdió la movilidad de una mano y su familia pide justicia

"A Martín le dieron el alta el 1 de junio, y el día 22 del mismo mes tiene que reingresar al hospital, ya que su operación, que es una esternotomia, se infectó y decidieron retirarle los alambres que le unían el esternón. Producto del disparo que él recibe ese día, perdió la función de su mano derecha, era albañil, en este momento no puede volver a trabajar de lo mismo por razones lógicas. No tiene mas fuerza, no es capaz de romper una galletita", describió Valeria mostrando gran desconsuelo.

El reclamo que hace la esposa de Martín es un pedido de justicia, "nos sentimos abandonados, tenemos una nena de un año y medio, nunca se acercó absolutamente nadie a preguntarnos si necesitábamos algo" y agregó "de la mayoría de los gastos médicos nos hicimos cargo nosotros, en su momento tomaba una medicación que se llama "Pregabalina" que no la podemos comprar. Al no poder tomar la medicación, al tener afectados los nervios del brazo tiene dolores fuertes". 

De las tres personas que se encontraban presentes esa tarde, dos se encuentran imputadas con prisión domiciliaria. "La tercera persona no está imputada, no sabemos por qué. Eso habría que preguntárselo al fiscal", indicó Valderrey. 

"Le dispararon y lo dejaron abandonado en la calle, lo levantó una camioneta roja que lo llevó hasta el Hospital Regional, se lo operó de urgencia. Tenía las arterias perforadas. Mi vida, la de mi hija y mi marido nos cambió completamente de un día para otro. Nosotros revendemos plantas para poder darle de comer a nuestra hija, necesitamos justicia", concluyó.

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