En un contexto donde la campaña de vacunación contra el coronavirus en el mundo está focalizada en los adultos mayores, Estados Unidos dio un importante paso hacia la inmunización total de la sociedad este lunes, al aprobar el uso de la vacuna Pfizer en adolescentes de entre 12 y 15 años.

“La medida es un paso importante en la lucha contra la pandemia”, sostuvo Janet Woodcock, jefa interina de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés), en un comunicado en el que  remarcó además que "esto permite que una población más joven esté protegida contra el Covid-19”.

El compuesto elaborado por el laboratorio norteamericano había sido aprobado en diciembre de 2020 para adultos y adolescentes de hasta 16 años, y durante esta jornada se confirmó su seguridad en menores mayores de 12 años.

“Este es un momento decisivo en nuestra capacidad para combatir la pandemia del Covid-19”, dijo Bill Gruber, vicepresidente senior de Pfizer, al respecto.

La decisión de la FDA se tomó tras la realización de distintas pruebas en una población base de 2000 voluntarios estadounidenses, donde según los estudios no se encontraron casos positivos de coronavirus entre los adolescentes completamente vacunados en comparación con otros 18 niños que habían recibido placebo.

En ese sentido, los investigadores revelaron también que los niños desarrollaron niveles más altos de anticuerpos que combaten virus que los estudios anteriores medidos en adultos jóvenes.

Según Peter Marks, jefe de vacunas de la FDA, las pruebas “cumplieron con nuestros rigurosos estándares”, y ayudaron a comprobar que quienes recibieron la vacuna  tuvieron los mismos efectos secundarios que los adultos, principalmente dolor en los brazos, fiebre y escalofríos.

Ahora, tanto Pfizer como Moderna comenzarán con sus estudios en los EE. UU. en niños de 6 meses a 11 años, lo que, en caso de resultar exitosos, sería un paso fundamental para terminar con la pandemia.