La nueva norma aprobada este viernes en España permite tanto la eutanasia -cuando el equipo médico provoca el fallecimiento del paciente- como el suicidio médicamente asistido, es decir cuando el paciente toma la dosis del producto prescrito para finalizar con su vida.

El texto prevé que toda persona aquejada de una enfermedad "grave e incurable", o que sufra dolores crónicos incapacitantes, pueda pedir ayuda médica para morir y evitar así "un sufrimiento intolerable".

La persona que solicite el procedimiento debe ser capaz y "consciente" en el momento de hacer la demanda, que debe formularse por escrito y "sin presión externa", y renovarse quince días más tarde.

El médico podrá rechazar la solicitud, si estima que no se cumplen los criterios, o hacer valer su objeción de conciencia. La solicitud además deberá ser aprobada por otro médico y recibir el visto bueno de una comisión de evaluación.