EL HOYO (ADNSUR) - Inés, sobrina de José Luis Rivero, el hombre que falleció como consecuencia de las quemaduras que sufrió combatiendo los incendios en la cordillera, aseguró que las demoras en el traslado para su asistencia le costaron la vida.

Rievro , quien se convirtió en la tercera víctima fatal de los incendios forestales, había sido atendido primeramente en el Hospital de El Hoyo y desde allí se lo derivó a los hospitales de El Maitén, Esquel y finalmente Bariloche.

Como publicó ANDUSUR, su familia había reclamado públicamente un avión sanitario para trasladarlo a Capital Federal como consecuencia de la gravedad de es estado, lo que ocurrió finalmente el domingo pasado.

Sin embargo, no pudieron hacer nada ante las consecuencias de la intoxicación por inhalación y las quemaduras en cerca del 50 por ciento del cuerpo que había sufrido.

Desde Buenos Aires, según publicó El Cordillerano, su sobrina consideró que hubo falta de entendimiento entre los médicos y las administraciones que debían hacer el traslado de su tío hacia la zona de la capital del país.

Esto hizo que se demorara el traslado a un centro asistencial con mayor tecnología. “Hubo una falta, una demora, falta de diligencia y eso le costó la vida a mi tío, él fue pasando de hospital en hospital porque lamentablemente, en cuanto a incendios, la provincia no tiene los recursos para sostener a un enfermo quemado o inhalado de esa gravedad. Es algo para cuestionarnos, que solo en Buenos Aires se pueden salvar vidas, eso pasa en el interior, siempre se debe ir a Buenos Aires”, dijo.

"El primero fue a El Hoyo, cuando hubo que evacuar fue llevado a El Maitén, ahí no pudieron sostener nada y lo mandaron a Esquel, esto fue en la noche del 9, ya en el día 10 se pidió desde Esquel un traslado a Buenos Aires porque decían que era la única manera de salvarle la vida, porque la intoxicación va tomando el cuerpo. Si bien entra por las vías respiratorias esto hace que se produzca una falta de oxigenación en el cuerpo y es progresivo. Hora tras hora el paciente pierde vida, entonces se solicitó el traslado, pero hay una falta de criterio entre la parte médica y la administrativa, porque para lo que consideran urgente los médicos, en la administración aparecen un montón de trabas”, añadió.

Además, dijo que “recién el 14 a la tarde salió el avión y no lo hubiera hecho si nosotros como familia no hubiéramos empezado a llamar a los medios, ahí empezaron a aparecer los políticos de todos los colores, entonces se comenzó a presionar, no fue esto en forma natural, mi tío hubiera muerto como las otras víctimas allá y los médicos lo dijeron claramente: se agravó el cuadro por el tiempo que pasó”.

"No había retorno con su corazón, no tenía presión, yo recibía los partes y nos dijeron en la cara que él pudo tener posibilidades de sobrevida de haber tenido una atención en forma inmediata, pero no la tuvo”, precisó.

“Otra cosa increíble que sucedió es que a él lo llevaron a Bariloche para ir al aeropuerto y a mí me avisaron que estaba saliendo de Esquel, entonces dio toda una vuelta con el traslado de 4 horas en ambulancia y eso implica un riesgo absoluto para un paciente tan grave. A mí me comunicaron que el avión estaba en Chubut y entonces ¿para qué lo llevaron a Bariloche?”, se preguntó.