La semana pasada, el presidente chileno Sebastián Piñera delimitó por decreto la plataforma continental de su país a partir de unos 200 millas náuticas desde las islas Diego Ramirez, que se superponen en una parte de la plataforma extendida por Argentina, convertida en ley por el presidente Alberto Fernández y el Congreso Argentino en 2020.

Este domingo, el canciller de Chile, Andrés Allamand, dijo a los medios de su país que buscará un contacto telefónico con su par argentino, Felipe Solá, para conversar sobre la escalada diplomática entre los dos gobiernos por los límites de su plataforma continental en los mares al sur del Cabo de Hornos. Entre tanto en Buenos Aires, los diplomáticos elaboran su propia defensa de la geografía nacional.

Luego de que Solá acusara el sábado a Chile de romper con el Tratado de Paz y Amistad de 1984 y de “apropiarse” de parte de la plataforma argentina, Piñera salió con declaraciones de que su país ejerciera su derecho.

Las disputas limítrifes entre Argentina y Chile son constantes, y aún permanecen abiertas las heridas entre dos países que casi van la guerra en 1978 por el conflicto en el Canal de Beagle.

El decreto de Piñera del 23 de agosto pasado sobre la plataforma continental chilena, está acompañado por un mapa de ese país en el que el presidente trasandino oficializó también los límites de la zona de Hielos Continentales/Campos de Hielo Sur, que Argentina no reconoce y que están en realidad pendientes de demarcación.

El litigio ha sido tal que hasta ambos paises le dicen de manera diferente: Hielos Continentales en Argentina y Campo de Hielo Sur en Chile. 

En 1998, los presidentes Carlos Menem y Eduardo Frei Montalba firmaron un acuerdo por el que se comprometieron en la ultima de la veintena de conflictos limítrofes abiertos entre los dos países a lo siguiente: "Las Partes encomiendan a la Comisión Mixta de Límites Chile-Argentina la realización del levantamiento a fin de confeccionar conjuntamente la carta a escala 1:50.000.” y que, “Dicho levantamiento cartográfico en la mencionada escala constituirá un requisito imprescindible para llevar a cabo la demarcación en el terreno".

Sin embargo, pese aquellos acuerdos de los noventa para precisar los límites entre el monte Fitz Roy y el Cerro Daudet los países no han logrado trazar los límites.

Lo que el mapa del último decreto de Piñera hace es eliminar el recuadro tradicional que la cartografía oficial chilena incluyó hasta ahora para indicar que se trata de una zona que es materia de negociación, y en cambio da por sentado sus propios limites de la zona. Así lo reconoció una fuente diplomática en medio del silencio oficial sobre este otro conflicto mientras que las cancillerías de los dos países serán las que intentarán descomprimir la tensión por la plataforma continental.  

Así, el presidente chileno eliminó el reconocimiento en su cartografía de que hay una disputa.

Chile marcó como propia una zona de hielos continentales a la altura de Santa Cruz

Hasta ahora en los mapas chilenos oficiales y también en los mapas turísticos, los chilenos mostraban un rectángulo aclarando que el Límite no está demarcado de acuerdo a un Tratado de 1998. El mapa del decreto de Piñera del 23 de agosto ya no lo hace más. Ambos países consideran que poseen alrededor de unos mil kilómetros más de Hielos, depende si se lo ve desde Chile o desde Argentina. 

En Chile recuerdan que cuando Cristina Fernández de Kirchner era legisladora por Santa Cruz, y el fallecido ex presidente Néstor Kirchne gobernaba esa provincia, se opusieron a los acuerdos por Hielos cuando estos pasaron por el Congreso.

En el caso de la plataforma continental, los papeles en Naciones Unidas para extender dicho territorio marítimo se presentaron en 2009, es decir bajo su gobierno. Argentina lo podía hacer desde el punto de vista del derecho internacional, luego la ONU aprobó el pedido de extensión de la plataforma bajo el gobierno de Mauricio Macri y se hizo ley en 2020. Fue en ese momento cuando la cancillería chilena, con aval de todos los sectores politicos de ese país comenzó a reclamar. 

Con información de Clarín