CAPITAL FEDERAL (ADNSUR) - Desconocidos atentaron contra pacientes críticos por coronavirus que están internados en un hospital en Chaco. Una autoridad del centro de salud aseguró que el responsable "conocía perfectamente dónde estaba la llave". Analizan las cámaras de seguridad.

El Gran Hospital Perrando de Resistencia, en Chaco, sufrió un ataque contra pacientes críticos que se encuentran internados por coronavirus.

Este miércoles por la tarde, alguien ingresó a la sala donde se encuentran los tableros eléctricos y cerró la llave que suministra energía y habilita el aire comprimido necesario para el funcionamiento de los respiradores. 

En diálogo con la publicación local Norte, Daniel Pascual, codirector de la institución, detalló: "Cerraron los conductos que dan aire comprimido. Podían haberse muerto varios pacientes". 

La situación puso en alerta a todo el personal. No se sabe si fue una o más personas las responsables del atentado, ya que todavía no lograron dar con el autor, pero Pascual está seguro de que "conocía perfectamente donde estaba la llave", por ende, ya había estado en el hospital. Los tableros están ubicados en el último piso del edificio.

Según publica TN, la investigación está en curso a cargo de la Fiscalía N°6, de Roberto Villalba.

Mientras tanto, el codirector del hospital contó que la escalera que lleva al piso técnico tiene cámaras de seguridad, algo que va a ayudar en el proceso de identificación.

El procurador general de la provincia de Chaco, Jorge Canteros, denunció la maniobra e intervino el Gabinete Científico, mientras que la División Investigaciones Complejas realizó un allanamiento en el hospital y la División Cibercrimen está analizando las cámaras de seguridad, según informó el jefe de los fiscales en diálogo con Ciudad TV.

Canteros adelantó también que la causa podría tipificarse bajo el delito de “tentativa de homicidio”, y justificó la carátula alegando que "si esto daba resultado iba a terminar con la vida de los pacientes que estaban con el respirador".

"Ojalá Dios quiera que lo agarren porque no le pasó nada a ningún paciente pero podían haberse muerto algunos de ellos", se lamentó Pascual.