BUENOS AIRES (ADNSUR) - Olor a cuero, cajas, cajas y más cajas, muchos zapatos de colores, con decenas de diseños distintos y con una particularidad: son enormes. Así recibieron a ADNSUR María Eugenia Ignatti (40) y Hugo Meiojas (38), la pareja de emprendedores que creó Huma Calzados en la localidad de Temperley, en el sur de Gran Buenos Aires. 

 

La emprendedora de pie grande que planea desembarcar en Chubut con zapatos de talles especiales

 

Cansada de no encontrar sandalias, botas ni chatitas de su tamaño, un día decidió hacerlos ella misma. Fue en junio de 2015 y esa noche no durmieron. La idea y las ansias de llevarla a cabo eran demasiado grandes. Es que Eugenia calza 43 desde los 11 años. Cuando la mayoría de las nenas empezaba a ir a los "asaltos" de sexto o séptimo grado con cualquier sandalia o botita de nena, ella tenía que vestir sus pies con zapatos de varón, tipo mocasín, o mandarlos a hacer a medida, lo que significaba un verdadero presupuesto que sus papás no podían afrontar.

Además, “elegía un modelo divino y el resultado era un horror porque los fabricantes te hacían el zapato de mujer en una horma de hombre. Era una sandalia o una bota en un 43 de hombre y quedaba como una canoa porque era muy ancho. Encima te lo cobraban una fortuna porque era un trabajo artesanal, por lo que apenas podías tener un zapato para todo el año”.

A medida que fue creciendo, Eugenia entendió que su “problema” era el de muchas mujeres. “Tenía una compañera de trabajo que calzaba 41 y tampoco encontraba zapatos, así que íbamos las dos informales, en zapatillas, en pleno Puerto Madero, cuando todas las chicas estaban vestidas divinas”, le cuenta a ADNSUR esta emprendedora bonaerense.   

“Era una frustración no poder tener algo que combinara con lo que quería ponerme. Cuando tenía una fiesta debía pensar primero en conseguir los zapatos y después en la ropa. A los cumpleaños de 15 iba con zapatos de hombre y pantalón o unos borcegos unisex y un vestido largo, pero nada formal porque no tenía zapatos o sandalias de noche”, detalla.

Huma calzados, su emprendimiento que hace alusión a Hugo (su marido) y a ella (María Eugenia) nació en junio de 2015 y comenzó como un showroom en una habitación de su casa (ahora, ya mudados, todo el espacio se convirtió en local). Empezaron con seis modelos y hoy cuentan con más de 100 para todos los gustos: desde sandalias y stilettos con distinto taco hasta botas, borcegos, zapatillas y chatitas.

Debido a que las hormas especiales “no existen en el mercado”, optaron por hacerlas ellos mismos. “En algunos países hay números más grandes, pero llegan por lo general al 41 o 42”, detalla Eugenia, mamá de Benjamín, un nene de poco más de 2 años que parece de más de 4. El “bebote de todas las clientas” (así lo define su madre) tiene a quien salir: sus padres miden ¡1,80 y 1,97!

 

 

Entre sus clientas, incluso, hay algunas famosas. Tal es el caso de Lizy Tagliani, quien en más de una oportunidad utilizó los modelos de Huma arriba del escenario. “Nos invitó al teatro a ver su unipersonal y veíamos nuestros zapatos en cada uno de sus cambios. No lo podíamos creer. Nos dio mucho orgullo y entendimos que fuimos la solución para un montón de personas que sufría por no hallar lo que buscaba; tan sólo un par de zapatos que le quedara bien”, resalta Eugenia.

ZAPATOS “INCLUSIVOS”

Eugenia y Hugo tampoco olvidaron a los hombres de pie grande, por lo que crearon modelos masculinos, informales y de vestir, del talle 45 al 50. “Al lado de una patona siempre hay un patón”, resume Hugo.

En Huma calzados también pensaron en aquellas mujeres de pie pequeño que hasta ahora debían frecuentar las vidrieras con zapatos para niñas. “Así como estamos las ´patonas´ también están las chicas con pie chiquito, con números del 32 al 34, así que hicimos los mismos zapatos que tenemos grandes en talles de nena”, indica Ignatti, quien considera que sus zapatos son “inclusivos”.

 

 

En estos años, Eugenia se topó con relatos más que familiares, de mujeres que hasta “lloran” en el local cuando encuentran un modelo que les gusta y, sobre todo, les entra. “Eso es lo más lindo del trabajo, lo más reconfortante, porque aporté mi granito de arena para ayudar a otras con mi mismo complejo”, dice.   

 

CONTACTOS DE TODO EL PAÍS Y DESEMBARCO EN CHUBUT

Tras conocerse su historia en medios de difusión de Capital, a esta pareja de emprendedores los contactaron de todo el país. E incluso del exterior, de países como Colombia, Costa Rica y Brasil hasta de otros impensados, como es el caso de Israel.

 

 

“Nos escriben desde Salta, Mendoza, Córdoba, Chubut, Santa Cruz; de norte a sur”, comparte Hugo entusiasmado, quien ante la consulta de ADNSUR aseguró que hay posibilidades de desembarcar en la Patagonia. “Hay zapaterías que nos escribieron con la idea de comercializar nuestros productos”, adelanta.  

Finalmente, Eugenia y Hugo les pidieron disculpas a los usuarios de redes sociales que los contactaron vía Facebook (Huma Calzados) o Instagram (humacalzados) a los que todavía no pudieron responderles. "Nos llegaron cientas de consultas y prometemos contestarles en forma detallada a todos", cerró la pareja que apuesta a "pisar fuerte" también en estos pagos.