ESTADOS UNIDOS (ADNSUR) - Un estadounidense de 38 años, doble campeón universitario de bowling, decidió homenajear a su padre fallecido jugando una partida con sus cenizas, y logró cosechar el puntaje perfecto.

Tras la muerte de su progenitor, ocurrida en 2016, John Hinkle prometió que le rendiría homenaje haciendo lo que mejor se le da, y el pasada lunes cumplió su promesa.

Representando a la Univerdad de Western Illinois, tapó el orificio para el dedo pulgar con las cenizas de su padre y logró 300 puntos, el máximo para una partida de bowling.

Peoria bowler includes Father in 300 game by placing his ashes in his ball | WMBD News

El logro es aún mayor si se destaca que fue conseguido en un solo intento. “Es especial. Papá disparó 298, 299, pero nunca logró un 300. Tenía la piel de gallina”, remarcó el jugador previo a afirmar que fue el homenajeado quien lo instó a convertirse en un jugador profesional de ese deporte.