FRANCIA - Una empresa quiere proporcionar a sus empleados un colgante que haría sonar una alarma en caso de excesivo acercamiento físico, una iniciativa más contra covid-19 que ha indignado a los sindicatos, que comparan este sistema con el que "disuade a los perros de ladrar".

La idea fue del grupo sueco Essity y la aplicaría a sus empleados franceses. El sistema emitiría "un sonido de 85 decibelios en cuanto no se respete el distanciamiento social", de acuerdo a la CFDT, sindicato más representado en la empresa, es decir, aclara, equivale casi al nivel de sonido de una segadora de césped, por encima del umbral de peligro.

"La idea es disciplinar a los asalariados y llamarlos al orden", denuncia Christine Duguet, delegada de este sindicato.

Por su parte, Karl Stoltz, portavoz del grupo en Suecia, afirmó que el sistema por ahora "sólo será probado en Francia".

No obstante, "no ha habido contagios entre los empleados" de Essity-Francia, afirma Duguet, quien denuncia "un atentado a las libertades individuales", cuyos empleados "no quieren (estos ingenios) y terminarán en la basura o se quedarán en los casilleros, es una auténtica tontería".

La dirección del grupo en Francia, que produce diversas marcas de servilletas y pañuelos de papel, toallas higiénicas, pañales o algodones para desmaquillar, y cuenta con unos 2.500 empleados en todo el territorio, se defiende subrayando su voluntad de "reforzar la seguridad entre los empleados".

"El dispositivo no cuenta con un sistema de geolocalización y no está vinculado a las informaciones personales", especifica la empresa.

Indica además que estarán inactivos en los baños, en la cantina de la empresa y en la enfermería, informó Telefé Noticias.