COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - Pablo Casado es el jefe de odontología del Hospital Regional y por estos días, junto a un equipo de ocho profesionales de la misma especialidad, está abocado a los hisopados por el coronavirus, una tarea dura, de prevención y sobre todo compromiso.

En estos últimos cinco meses un sinnúmero de procedimientos han realizado para detectar si un paciente tiene Covid -19 o no. Sin embargo, uno de ellos fue muy diferente a todos: el hisopado de un bebé de solo 6 meses.

“Estábamos saliendo de Rada Tilly con la ambulancia con la doctora Christoph y nos dijeron ‘hay que hisopar un bebé’. Nosotros nunca habíamos hisopado a uno y hablamos con una pediatra ahí mismo. Nos dijo: ‘no lo hisopen, aspirenlo’, nos explicó cómo era el procedimiento y lo hicimos. Creo que fue el primer bebé que dio positivo en Comodoro. Fue duro, no todos quieren hisopar a un bebé, algunos van a la guardia a hisoparse por un pediatra. Es normal”, aseguró en diálogo con ADNSUR.

Por estos días el servicio de odontología ve alterada su cotidianidad, tal como sucede en otras áreas de salud. Los protocolos de Covid - 19 cambiaron todo y la urgencia es la contención de la pandemia que en Comodoro y Rada Tilly suma 1148 casos y 8 muertes.

El trabajo de los odontólogos, enfermeros, médicos y bioquímicos es a destajo con los hisopados. Mientras tanto, muchos no respetan las medidas sanitarias que harían que todo sea más fácil.

 

 

CAMBIO DE ROL POR LA EMERGENCIA

El trabajo de los odontólogos comenzó en los primeros días de abril, cuenta Casado, cuando el coronavirus solo amenazaba a Buenos Aires y otros puntos lejanos del país. 

En la vorágine de esos primeros días, desde la Dirección del Hospital se informó que todo el personal estaría a disponibilidad de las tareas preventivas por el coronavirus en caso de ser necesario. Y por su experiencia en materia bucal y en la anatomía de cabeza y cuello, le consultaron a los odontólogos si querían participar de la capacitación para realizar los hispados. 

En ese momento, el coronavirus era algo lejano y todos decidieron capacitarse; nadie imaginaba que unos meses después el virus se iba a convertir en algo demasiado cercano.

En la actualidad, nueve odontólogos participan de los procedimientos. Además de Casado trabajan Marcela Christoph, Liliana Bowkunowicz, Fernando Rinkevich, Romina Andrian, Gabriela Moreno, Brenda Rojas, Astrid Müller; y Gustavo Gjurkan del servicio de Rada Tilly. 

“Cuando hicimos la capacitación no sabíamos si iba a llegar”, confesó Casado ADNSUR. “Pero después de lo del puerto se descontroló y supimos que iban a necesitar gente. Primero cuando comenzaron los hisopados era ver quién puede. Llamábamos por teléfono para ver quién podía ir, pero luego se hizo un cronograma que se renueva permanentemente con el área de Prevalentes”, explicó sobre cómo fue cambiando la organización del trabajo. 

Es que el avance de la enfermedad y la sumatoria de casos modificó los protocolos, tal como cuenta el especialista. Así, la ambulancia pasó de salir todos los días a hisopar gente -cuando se realizaba la búsqueda activa para evitar el contagio comunitario- a salir dos veces a la semana, solo cuando es estrictamente necesario por los síntomas del paciente. Mientras tanto, se mantiene la atención en los CPB de los barrios San Cayetano y Standard y en el trailer del hospital.

 

 

Según confirmó Casado, cada día se realizan más 100 hisopados a pacientes que llegan con distintas experiencias. “Nosotros hablamos con la gente y siempre se sinceran y te dicen la verdad. Hay gente que llega con miedo y hay otros que no; hay gente que llega ante el primer síntoma y hay otros que llegan cuando todos los síntomas son claros. Tenés de todo”.

Casado admite que al principio a los odontólogos les inquietaba saber si se iban a contagiar o no. Sin embargo, luego se dieron cuenta que “que con todo el equipo de protección que nos da Nación y Provincia es difícil contagiarse”. 

“Solo hay que estar concentrados porque no te vas a contagiar en el momento de hisopar si estas con toda la protección, sino en el momento de sacarte el equipo que es el momento más crítico donde podés llevarte el virus”, indica.

En ese sentido, asegura que que “son más los nervios que te dan cuando te estás cambiando que cuando hisopás”, aunque sabe que la mejor manera de prevenir es no relajarse “porque después de tantas veces que lo haces agarrás confianza y eso es lo peor”.

 

 

EL ORGULLO DE AYUDAR

Por estos días en el Servicio de Odontología del Hospital Regional la atención es diferente. Por protocolo se cancelaron las atenciones básicas y parte del servicio está afectado a las tareas de hisopado. 

“Tenemos una programación que afecta un poco la atención de odontología en el Hospital. Tenemos que turnarnos, por ahí buscar gente de los centros de salud para que vengan acá porque tres de los que estamos hisopando estamos en el servicio, entonces alguien tiene que cubrirnos; y cuando hisopan los chicos de los centros de salud también alguien tiene que cubrirlos. Entonces esto resintió un poco lo que es la odontología, pero también hay cosas que estamos limitados para hacer, porque no se están haciendo por la pandemia. Por ejemplo, la limpieza, usar la turbina, cosas que generan aerosolización; se trata de usarlo lo menos posible porque nosotros trabajamos donde está el virus: en la boca. Entonces todo tratamiento que se pueda posponer para más adelante se pospone porque no tiene sentido arriesgarnos nosotros o al paciente. Está limitando a prácticas de emergencia”, describe.

 

 

Casado, que es jefe del servicio desde 2002, admite que cuando se recibió en la Universidad de La Plata en 1992 nunca imaginó que iba a trabajar en medio de una pandemia. Sin embargo, asegura que junto a sus compañeros están orgullosos de esta labor que les toca cumplir. “Nunca me imagine participar de una pandemia. Al saber de anatomía, de la boca, sabemos donde estamos trabajando. Estoy contento de hacerlo es el compromiso que tengo con la salud pública”, sentenció el jefe de este equipo de profesionales que se comprometió a ayudar en el momento más necesario.