COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) – El presidente del Instituto Provincial del Agua, Gerardo Bulacios, remarcó en Actualidad 2.0 que el cambio climático está afectando a “todas las cuencas hídricas de Chubut”.  Destacó la necesidad de dos obras que son "relativamente de bajo costo y que ya fueron presentadas en la Secretaría de Recursos Hídricos de Nación". Por otro lado, informó que "estamos poniendo en marcha la prohibición de agua dulce para la recuperación secundaria” y anticipó que este martes plantearán en una reunión la posibilidad de "enviar los desechos de la planta de tratamiento de Comodoro hacia la meseta,  para rehusar el agua en la actividad petrolera, es decir, para hacer las exploraciones”. 

“Es el problema de todas las cuencas hídricas de Chubut. En todos los ríos estamos teniendo el problema de la falta de lluvia y nieve. En esta época deberíamos de estar con nevadas importantes y no están a la vista. Es un problema que nos afecta muchísimo y el cambio climático ha sido muy duro para Chubut”, remarcó Bulacios.

Además, resaltó que “la gran meseta nuestra está sufriendo las consecuencias. Los acuíferos están con graves problemas sin aportes en la cordillera y la recarga hace que en muchos lugares los pozos se hayan secado y las perforaciones no tengan agua”. Y agregó que “la cuenca del Senguer es una gran cuenca que está sufriendo las consecuencias del cambio de clima y sufrimos las grandes sequías”.

“No tenemos agua suficiente en el río Senguer para que llene el Musters y drene hacia el Colhué Huapi”, indicó. Por ello, recordó que “en 2006 se llenó un 60% de la superficie pero a partir de ahí vino entre un 10 o 15 por ciento menos hasta llegar a la situación actual”.

Sobre el consumo del agua, detalló que “hay un sistema de compuertas que mantiene un nivel del lago. Del Musters toman aguas las cooperativas, la de Comodoro no alcanza a tomar 2 m3 por segundo. En total, hubo un escurrimiento de 400 hectómetros del Senguer”. Y agregó que para “el consumo humano, riego e industrial se utilizó un 60 o 70 hectómetros, por lo que ha habido agua pero no alcanza a llenar un lago muy grande de mucha superficie”.

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OBRAS DE REGULACIÓN

Ante la situación planteada, Bulacios indicó la importancia de realizar obras que regulen el consumo del agua. “Si podemos guardar el agua, podemos regular el río y dejar escurrir unos 50 o 60 m3 y determinar la cantidad para consumo humano, industria y lagos” y de ese modo “mantener el sistema hídrico como corresponde”.

Además, “si podemos hacer un manejo integral de la cuenca, se va a poder recuperar el lago Colhué. Pero principalmente si cambia el clima y empieza a llover un poco más”.

Bulacios detalló que “el presupuesto de la obra de cierre del Fontana son 100 millones de pesos y hay que sumarle las compuertas de derogación del falso Senguer. Son dos obras complementarias,  relativamente de bajo costo y que ya fueron presentadas en la sSecretaría de Recursos Hídricos de Nación. Esperamos tener novedades importantes este año porque son obras de costos normales”.

En comparación, “en Comodoro el Instituto de Agua está haciendo un pluvial de 130 millones de pesos en Km 3. Y comparando obras, una es para escurrir agua que sobra y la otra es para guardar agua en un sector de la cordillera para que no erogue toda junta y tener el consumo regulado. De esa forma podríamos mitigar de alguna forma lo que la naturaleza no está haciendo”, resaltó Bulacios.

PROHIBICIÓN DE AGUA DULCE PARA PETROLERAS

En otro orden, informó que “no se está bombeando agua pero estamos poniendo en marcha la prohibición de agua dulce para la recuperación de la actividad secundaria”. De hecho, este martes mantendrán una reunión donde “planteamos como alternativa enviar los desechos de la planta de tratamiento de Comodoro hacia la meseta,  para rehusar el agua en la actividad petrolera, es decir, para hacer las exploraciones”.