BUENOS AIRES (ADNSUR) – La hermana de Maxi Oliva, el primero ganador del reality “Cuestión de Peso” que falleció la semana pasada a los 34 años y un peso cercano a los 500 kilos, narró la discriminación e inconvenientes que sufren las personas con discapacidad y sus familias. “A mi hermano lo tuvimos que velar en su cama porque no hay salas velatorias para obesos, y tampoco cajones”, apuntó.

En un conmovedor relato, Edith Oliva, quien también padece obesidad, lamentó el triste desenlace de su hermano y entre lágrimas aseguró: “Maxi hizo lo que pudo, lamentablemente se fue y hagamos lo que hagamos no lo vamos a revivir. Yo quiero hacer algo, que no quede en la nada, que la muerte de mi hermano sirva para algo”.

Y luego hizo un duro cuestionamiento a las instituciones que no están preparadas para tratar con personas con obesidad. “Hay mucha gente que necesita ayuda, hay gente que se deprime porque esta sociedad discrimina mucho al obeso. Esta enfermedad es así, hacés lo que podés. Yo una vez me tuve que hacer una tomografía y me mandaron al zoológico porque no hay tomógrafos para gente obesa. Es una vergüenza”, se quejó.

Se refirió a las dificultades que sufren los obesos en la vida diaria: “En el cine no hay butacas, no podemos ir a ver obras de teatro. Tenemos que pagar fortunas por la ropa. En cada hospital tendría que haber una o dos camas para obesos”, publica Clarín.

Desconsolada, reveló detalles tremendos sobre las dificultades que tuvieron con el cuerpo, tras la muerte del ex participante de Cuestión de peso. “No pudimos cremar a mi hermano porque no entraba en un horno. Tuvimos que mandar a hacer un cajón porque no hay cajones para obesos. Yo solamente quiero que de esto salga algo, que no quede así”, concluyó Edith.