BUENOS AIRES (ADNSUR) - Un estudio realizado por la Universidad del Sur de Australia descubrió de casualidad que la arcilla tiene la posibilidad de absorber gotas de grasa en el intestino. Ni las dietas altas en proteínas, ni las bajas en grasas, ni las ricas en carbohidratos, ni siquiera las equilibradas logran su mismo efecto.

Estaba investigando la capacidad de los materiales de arcilla para mejorar la administración oral y la absorción de fármacos antipsicóticos, cuando noté que las partículas de arcilla no se comportaban como esperaba. En vez de descomponerse para liberar medicamentos, los materiales arcillosos atacaban las gotas de grasa y, literalmente, las absorbían", explicó en un comunicado el investigador Tahnee Dening, indicó Clarín en su edición de este domingo.

El científico explica que los materiales arcillosos no sólo atrapan las grasas, sino que también evitan que sean absorbidas por el organismo. Esto se consigue garantizando simplemente que la grasa pase a través del sistema digestivo. Para Dening, es “este comportamiento único el que hace que nos planteemos algo importante: potencialmente, una cura para la obesidad”.

El experimento duró dos semanas, tras las cuales los investigadores analizaron las ratas y encontraron que ambos grupos del estudio habían experimentado una pérdida de peso, pero las que se alimentaron con arcilla tuvieron un resultado más beneficioso para adelgazar que el grupo de ratas que usó el fármaco.

Para Dening, el éxito se da porque esa arcilla procesada “tiene un área de superficie inusualmente alta, lo que significa que tiene una gran capacidad para interactuar y absorber las grasas y los aceites presentes en los alimentos que comemos.