RÍO GALLEGOS (ADNSUR) - La vida de Paola, la mujer que se transformó en la primera santacruceña en contraer coronavirus, cambió rotundamente de un día para el otro. “No se cómo me contagié, y tampoco me puse a pensar de cómo ni cuándo ni quién me contagió", aseguró la mujer, quien permanece aislada en Puerto San Julián junto a su familia conformada por sus dos hijos.

En diálogo con Radio LU12 AM680, aseguró: "Hoy no busco culpables, hoy sólo busco curarme y estar bien”.

Paola, quien trabaja desde hace ocho años en Cerro Vanguardia, contó que desde la empresa la llamaron: "Se comunicó conmigo Servicios Médicos y de Recursos Humanos, se pusieron a disposición mía por si necesitaba algo. Mi supervisor me dijo ‘contá conmigo. Si querés te llevo algo y lo dejo afuera’".

“La gente del gremio igual me acompaña”, agregó y destacó el apoyo diario de vecinos, amigos y familia: “Yo sé que están, me llaman, me acompañan; me hacen las compras y me las dejan afuera, después yo salgo a buscarlas", contó. 

Además de desinfectar la casa, la mujer se dedica a pasar más tiempo junto a sus hijos: “Buscamos pelis con los chicos, nos reímos, jugamos, cocinamos, hacemos todo lo que no hacíamos antes”, contó alegre. “Con esto del trabajo, la escuela, las visitas, no disfrutas lo más importante que es la familia". Sin embargo, remarcó: “Televisión no quiero mirar porque sino me voy a volver loca".

 

La mujer agradeció el apoyo de su pueblo en Facebook La mujer agradeció el apoyo de su pueblo en Facebook
La mujer agradeció el apoyo de su pueblo en Facebook

 

Según detalló La Opinión Austral, lo que le toca pasar no le resulta difícil por ser la primera contagiada en Santa Cruz, sino que “es difícil tener la enfermedad, porque no se sabe cómo combatirla”.

Paola recordó que hace 13 años perdió a un hijo, Román. “Vos podés seguir viviendo pero no es lo mismo. Lo extraño todos los días y lo recuerdo cada segundo de mi vida”, aseguró. “El dolor que llevo ahora es el mismo dolor que cuando me dijeron que ya no estaba más”.

Sin embargo, se siente fuerte: “Yo me voy a recuperar, y va a ser una más ganada". Su edad y estado de salud la sitúan entre los casos que tienen la esperanza de vencer al virus pandémico: “Tengo mi ángel de la guarda y tengo a Dios, porque soy muy creyente y se que él no me va a abandonar en ésta. Una vez más no me va a dejar", confió la sanjulianense.