Un hombre murió de un infarto cuando un grupo de fanáticos destrozó su heladería en los festejos por el pase a semifinales de la Copa del Mundo. Días después, su hijo criticó el accionar policial y dijo que lo que le pasó fue “totalmente injusto y desagradable”.

El viernes 9 de julio, como es costumbre en Zárate, los hinchas se congregaron en la esquina de Rómulo Noya y Justo Lima para celebrar la victoria de Argentina ante Países Bajos por los cuartos de final del Mundial Qatar 2022. Pero la violencia de esa jornada superó cualquier límite y terminó con una víctima fatal.

“Hay que romper la heladería Real, que sea nuestro equivalente al McDonald´s del Obelisco”, escribió un usuario en las redes sociales, convocando a emular un festejo del día del hincha de Boca Juniors en el que los fanáticos xeneizes violentaron un local de la marca de comidas rápidas.

El hijo de la víctima, que no estuvo en el negocio esa tarde, contó su versión de los hechos: “Mi viejo estaba hace 30 años en la heladería, y cuando terminan los partidos siempre se bajan las persianas. Menos un ventanal fijo, que se cierra a medias para testear que esté todo bien afuera. En este caso estaban más agresivos. Pateaban la persiana de metal”.

"Es injusto": habló el hijo del comerciante que murió cuando un grupo de hinchas destrozó su heladería

“Un empleado del local se percató de que se estaban empezando a subir a la marquesina, donde se encuentra la cartelería que es muy costosa y no se puede romper, y le avisa a mi papá. El subió para bajarlos y se cree que una discusión lo terminó de descompensar”, contó en diálogo con Radio Mitre.

Ventura detalló que su padre empezó a tener “dolor de pecho y falta de aire” y que le avisó a un empleado, que ya sabía que el hombre tenía problemas del corazón. Al no presentar mejorías, los empleados llamaron a una ambulancia. Pero entre la lluvia, el corte de luz y los festejos, el servicio de emergencias tardó más de lo esperado. “Hacía mucho calor, llovía a cántaros y se había cortado la luz. Eso no ayudó”, dijó Ariel.

El hijo del fallecido señaló a las fuerzas de seguridad como principales responsables de la muerte de su padre, por la falta de presencia de efectivos en los festejos: “Es algo totalmente injusto y desagradable lo que pasó. Esto se podría haber evitado con un operativo de seguridad. El encargado de bajar a la gente de ahí era la policía, no mi viejo”.

“Mi papá era un hombre muy querido y honrado. Era devoto del trabajo. Nunca se tomó un feriado. La única vez que mi viejo dejó la heladería en pleno verano fue para irme a buscar tanto a mi hermano como a mi, que soy adoptado”, culminó.

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