Este martes 6 de septiembre la divisa abrió en $270 para la venta, con una caída de 15 pesos en relación al día anterior, lo que se explica en buena parte por la expectativa abierta en torno al “dólar soja”.

Según explican los especialistas, la reciente medida dispuesta por el ministro Sergio Massa, con un tipo de cambio diferencial para los exportadores de esa materia prima, a $200 por dólar que regirá hasta el próximo 30 de septiembre, vino de la mano con una apuesta del funcionario nacional: como resultado, espera la liquidación de ventas externas por U$$ 5.000 millones, de los cuales al menos U$$ 1.000 ingresarían entre hoy y mañana.

Esa proyección de recupero de reservas por parte del Banco Central es lo que quitó presión sobre los paralelos, que igualmente habían concluido agosto con una tendencia fluctuante pero mucho más estable que en julio, con una cotización de $290.

El inicio de septiembre coincide también con el período en que el gobierno aspira a reducir las importaciones de energía, por el menor consumo de gas y electricidad que supone esta época del año, por lo que ahora busca incentivarse la liquidación de exportaciones para consolidar un saldo menos deficitario en la balanza externa.

¿Puede caer más el dólar blue?

Quienes se animan a hacer pronósticos aseguran que los dólares financieros podrían bajar un poco más aún (aunque el piso estaría entre 260 y 250 pesos), en especial si se cumple la proyección anunciada por Massa respecto de las liquidaciones anticipadas de soja y el ingreso de divisas frescas.  

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Claro que, en tren de posibilidades, también puede esperarse el efecto contrario. Si los grandes jugadores de la soja deciden no liquidar exportaciones y seguir esperando por un tipo de cambio oficial más apreciado (vale decir, una devaluación), entonces este clima de confianza que se registra en la mañana del martes podría tensionarse rápidamente.

Por ahora, la noticia es que los dólares paralelos retrocedieron fuertemente, lo que lleva a observar qué puede pasar con los instrumentos de ahorro en pesos.

La tasa de interés podría subir para captar los pesos emitidos para comprar los dólares ingresados

Si se cumple la proyección trazada sobre el dólar soja, entonces el Tesoro tendría que emitir una gran cantidad de pesos para cubrir esa liquidación, lo que vuelve a plantear el riesgo de echar más leña seca al fuego inflacionario.

Por eso hay especulaciones en torno a que el Banco Central estaría previendo anticipar la suba de la tasa de interés. De ese modo, este mes no se esperaría a conocer el índice inflacionario del período anterior, como vino ocurriendo desde inicios de año, sino que podría anticipar la medida, si es que se produce un ingreso fuerte de dólares en estos primeros días de septiembre.

Según planteó el economista y periodista Maximiliano Montenegro, en busca del efecto de ‘esterilización’ (para absorber los pesos que se volcarán al mercado), la tasa de interés para plazos fijos podría elevarse hasta el 75% efectiva anual, lo que significa un 6,25% mensual y un 105% efectiva anual (TEA), lo que resultaría un rendimiento positivo frente a la inflación proyectada.

De ese modo, por ejemplo, si se confirma una tasa de ese valor, un depósito en plazo fijo de $50.000 colocados a esa tasa, posibilitaría retirar dentro de un año y capitalizando los intereses todos los meses, un total de $102.500.

Para tener un rendimiento similar con el dólar, si se usara a la divisa como instrumento de ‘ahorro’, habría que esperar entonces a que dentro de un año la cotización llegue a los $553,5.

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