CAPITAL FEDERAL (ADNSUR) - “Al mundo le asusta que la Argentina vuelva al pasado”, definió el presidente Mauricio Macri este miércoles, de visita en la provincia de Córdoba. El mandatario volvió a esbozar una mirada crítica sobre la derrota de Juntos por el Cambio en las elecciones Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) del 11 de agosto y sus consecuencias económicas, a las que calificó de "muy angustiantes”.

El jefe de Estado dijo que la inflación hasta ese mes estaba desacelerándose y se insinuaba una “recuperación” tras la devaluación de 2018, pero afirmó que el malestar por el deterioro de la economía generó un "voto bronca que se reflejó en las PASO”.

“Ahora estamos hablando de otra manera, hemos tomado medidas y comprendimos”, indicó sobre el mensaje que emitió la ciudadanía en las elecciones primarias, según detalló Infobae. 

“Estoy mas confiado que en aquella elección", aseguró en diálogo con radio Río Cuarto (AM 1010). "Fue una PASO extraña, por todas las cosas que hemos vivido desde abril del año pasado y que se combinaron la sequía y el cierre de crédito de los mercados emergentes”, agregó.

El candidato a presidente de Juntos por el Cambio reconoció que los “procesos económicos llevan su tiempo” e insistió en su concepto de que “el mundo apoyó que tengamos una economía ordenada”.

Sobre el crecimiento de la deuda externa, Macri aseguró que los recursos que ingresaron por el empréstito del Fondo Monetario Internacional (FMI) fue dirigido para “pagar deuda que ya teníamos”, por lo que desmintió que haya ocurrido un “desendeudamiento” durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner. “Ellos aumentaron un 38% la deuda, y dos de cada tres pesos que tomamos fue para pagar lo que ellos dejaron”, lamentó. 

“Estamos hace 70 años creciendo menos que otros países de la región, y hace 30 que tenemos una pobreza promedio del 35 por ciento”, detalló el Presidente, quien indicó que bajo su gestión ahora se “exporta más de lo que se importa”, el “déficit se achicó muchísimo” y “empezamos a bajar impuestos”.

“Podemos estar tranquilos de que el esfuerzo que hemos hecho no es vano”, aseguró Macri y consideró que "no hay que enojarse con el remedio sino tratar de ver cómo se cura la enfermedad. Nos queremos sentar a una mesa y decir qué prioridades tenemos que cubrir y cuáles no. Si no, así no hay manera”, planteó el jefe de Estado. 

IRONIZÓ CON EL CELULAR DE UNA ABUELA
 

En otro orden, Macri ironizó este miércoles con el teléfono celular de una abuela que lo escuchaba durante del acto del "Sí, se puede" en la ciudad cordobesa de Río Cuarto para refutar una frase de su oponente del kirchnerismo, Alberto Fernández, que había asegurado que los abuelos "no tienen celular".

"Esta abuela no puede tener teléfono; ésta es una abuela rebelde",
dijo el Presidente al tomar el dispositivo de una jubilada que estaba en primera fila, y respondió así a la afirmación de Fernández de que los abuelos en a Argentina no usaban celular, al referirse a la crisis económica.

Macri aprovechó la ironía para pedirle a sus seguidores que utilicen el celular para convencer a los indecisos y a los que no lo votaron en las primarias del 11 de agosto.

"Con este aparatito que tanta libertad nos ha traído, la libertad de expresarnos, salgamos a defender nuestras ideas sin agredir", pidió el jefe del Estado antes de devolverle el celular a la abuela.