BUENOS AIRES (ADNSUR) - La herramienta central para lograrlo es el Consejo Económico y Social, un ámbito que se creará por ley en diciembre y en el que convivirán sindicalistas y empresarios, con el Estado nacional como árbitro. Ahí se llevará adelante el acuerdo de precios y salarios, del que tanto habló Fernández en la campaña, por un período de 180 días.

La idea de los que trabajan en el proyecto es que ese período se componga de dos etapas de 90 días, separadas por una instancia de evaluación y corrección. El objetivo prioritario de la primera etapa es quebrar la inercia inflacionaria. En esos tres meses inaugurales no habrá un congelamiento de precios y de salarios, sino una "convergencia a la baja" de las dos variables, explicaron en el equipo de Fernández.

Esos primeros 90 días son considerados un escenario para establecer una suerte de "tregua" que permita "parar la pelota" y enfriar la escalada inflacionaria que se produjo en los últimos meses. Precios y salarios deberían quedar empatados, según el esquema en el que trabaja el equipo económico del presidente electo, con una inflación anual inferior al 30 por ciento.

 

Los objetivos de la segunda etapa dependerán de los resultados de la primera. Si se logra el objetivo de reducir la inflación, entonces habrá margen para empezar el proceso de recuperación del salario real, es decir, para que los sueldos le ganen "por poco" a la inflación. Si, en cambio, no logra contenerse la inflación, el empate de precios y salarios se extenderá un tiempo más, siempre con la idea de que converjan a la baja. En ese caso, la recuperación del salario real deberá esperar hasta la segunda mitad del año.

 

Fuente: Uno Online