Tomás Gimeno llevó a cabo un plan siniestro para asesinar a sus hijas Olivia y Anna en Tenerife, España. Y para ello, de forma metódica y organizada, siguió algunos pasos antes de hundir en el mar el cuerpo de sus hijas. 

La meta de Gimeno era provocarle el mayor daño posible a su expareja Beatriz Zimmermann, con quien llevaba un vínculo complicado después de la separación. Una situación que se potenció después de que ella se pusiera en pareja con un empresario belga de 60 años.

En las últimas horas salió a la luz que Gimeno había visitado a sus padres con los cuerpos de sus hijas, y ahora que también fue a ver a su pareja actual para dejarle una carta y una caja con dinero.

Qué decía la carta de despedida

Tomás Gimeno y Beatriz Zimmermann estaban separados y cada uno con otra pareja.
Tomás Gimeno y Beatriz Zimmermann estaban separados y cada uno con otra pareja.

Gimeno estaba en pareja en la actualidad con la directora de un centro de idiomas al que acudía a clases de alemán su hija Olivia.

La misma tarde llevó a la pequeña a clase, le entregó a su pareja una caja. Le pidió que no la abriera hasta la medianoche, revela el periodista español Nacho Abad en el programa Espejo Público.

La mujer no aguantó la curiosidad y la abrió por la tarde, tipo 17.40, especifica Abad. Y especifica que en la caja había 6.200 euros en efectivo, y además una inquietante carta en la que le contaba su intención de sacar a las niñas fuera del país.​

Ambos habrían mantenido una charla telefónica según confía el periodista, en la que ella le planteó cómo iban a vivir las niñas sin su madre. Tomás le respondió que de entrada les costaría, pero que después se acostumbrarían.

Pasó poco tiempo y la señal del celular de Gimeno se perdió por completo. Y los indicios apuntan que se arrojó al mar para quitarse la vida.

Tomás Gimeno le dejó una carta de despedida y dinero a su actual pareja

Cómo mató Gimeno a Olivia y a Anna

Tras el plan que comenzó a materializarse con el secuestro del 27 de abril, Gimeno mató a sus hijas en su casa de Igueste de Candelaria.

Según el auto judicial, las envolvió en toallas, las metió en bolsas de basura y luego en otras de deporte, para arrojarla a las profundidades del agua, tal como luego se encontró el último jueves a Olivia.

El juez que entiende en la causa especula con que Anna murió de la misma forma que su hermana mayor, basado en la aparición de una segunda bolsa similar pero rota, sin nada en el interior, salvo unos lastres.

Y resalta sobre la espeluznante planificación que hiela la sangre: "Tomás Gimeno les dio muerte de forma planificada y premeditada para provocar un inhumano dolor a su expareja".

Gimeno visitó a sus padres con los cuerpos de sus hijas

A medida que se dan a conocer más detalles de los crímenes de las niñas de Tenerife, y más allá de odios y separaciones, una y otra vez da vuelta por las cabezas la misma pregunta: ¿Qué llevó a este padre a convertirse en un monstruo capaz de asesinar de este modo a sus hijas?

Y entre los pormenores del plan macabro se descubrió que Gimeno condujo hasta la casa de sus padres a escondidas para dejarles el perro, dos tarjetas de crédito y las claves.

Pero lo que llama la atención dentro de tanto espanto es que fue hasta la casa con los cadáveres de sus hijas ya en el baúl de su automóvil.

Previamente cuentan que había enviado un mensaje a Beatriz con la voz de Olivia para que fuera a las 9 a recoger unos cuadros a su casa.

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