CAPITA FEDERAL (ADNSUR) - El hecho por el cual el imputado fue condenado ocurrió cerca de las 4 de la madrugada del 27 de marzo pasado, cuando ingresó al Instituto Malbrán, ubicado en avenida Vélez Sarsfield 563, en el barrio porteño de Barracas. Una vez dentro, tomó un monitor, un CPU, objetos de computación y un botiquín de primeros auxilios, entre otro objetos, y huyó del lugar, informó el portal La Nación.

En la noche de ese mismo día, a las 23, el colombiano volvió a entrar a la institución y comenzó a pegarle patadas a la puerta de la oficina de mantenimiento para ingresar por la fuerza, secuencia que fue captada por las cámaras de seguridad del lugar. Ante esa situación, personal de seguridad dio aviso a la Policía y el ladrón fue detenido a las 23.50 de esa misma noche, por lo que permaneció detenido 21 días.

De esta manera, Yair Julián Fino Rodríguez (26) fue condenado en un juicio abreviado a dos meses de prisión de ejecución condicional por los delitos de "hurto simple consumado en concurso real con hurto simple en grado de tentativa" y deberá abandonar el país una vez que cese la restricción de fronteras impuestas en el marco del aislamiento social, preventivo y obligatorio, decretado por el Gobierno nacional para evitar la propagación del coronavirus. La medida fue dispuesta el viernes por el juez Luis Schelgel, quien está a cargo interinamente del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional 62, en un juicio abreviado llevado adelante por el fiscal Augusto Troncoso. Allí el imputado aceptó su responsabilidad en el hurto.

Según contaron las fuentes, el joven reconoció la autoría del hecho y, tras aceptar el ofrecimiento de la fiscalía, pidió las disculpas del caso. Además, dijo que en el país no tiene familiares y que un hermano suyo vive en Estados Unidos, mientras que en Colombia tiene a su madre y dos hermanos de 16 y 12 años. Desde hace 10 años vive en unión libre con su esposa, con quien tiene una hija de diez años. No podrá regresar a la Argentina por cuatro años.