Este lunes, se concretó por la mañana una nueva jornada de debate que tiene como imputado a Juan Emilio Heredia por el hecho acontecido el pasado 4 de abril del año 2019, fue en los tribunales penales del barrio Roca. Entre otros testimonios de cargo de la fecha se escuchó la palabra de un remisero, el de un vecino y el de su pareja.

Un remisero, contó que aquel día del hecho, levanta dos pasajeros en la fiscalía, frente a Prefectura, y los lleva a una pensión en el barrio Gas del Estado. Recordó “que la chica lloraba”.

Después, en el turno de un vecino, camionero, refirió que aquel día cerca del mediodía aparece una muchacha gritando desesperada, en su casa, semidesnuda vestida solo con una remera.

Recordó que sangraba y que pedía si la podíamos llevar hasta su casa. Le preguntaron y no quería ir a la policía. Le prestaron una manta para que se abrigara y la llevó hasta la casa de su madre. En el viaje, la víctima le cuenta que su ex novio la había encerrado y ella había logrado escapar. Se la veía desesperada, angustiada y lloraba mucho, expresó el testigo. En este sentido aseguró que al imputado lo conoce del barrio ya que vive a 150 metros de su casa.

Otra testigo, pareja del segundo, recordó que estaba comiendo en el balcón con una amiga y observan que venía corriendo una chica, y pensó primero que saludaba, pero no, pedía ayuda. Bajó y la ayudó; la mujer le refiere que la tenían encerrada en una vivienda desde la noche anterior y que no tenía su teléfono para comunicarse con su familia; le prestan ropa y su marido la lleva a su casa. Recordó que estaba semidesnuda, vestida con una remera gris, toda rota, que tenía golpes en la rodilla y un hematoma en la espalda.

El tribunal de debate está integrado por los jueces penales Daniela Arcuri, Martín Cosmaro y Mariel Suárez; el Ministerio Público Fiscal fue representado por María Laura Blanco, fiscal general; en tanto que la defensa de Heredia fue ejercida por Daniel Fuentes, abogado particular del mismo.

Sobre las imputaciones

Uno de los hechos imputados acontece el pasado 4 de abril del año 2019, pasadas las 18:00 horas aproximadamente, la víctima concurrió a la casa su ex pareja y ex conviviente Juan Emilio Heredia, sita en un terreno usurpado S/N°, del barrio Bella Vista Norte de esta ciudad, con la finalidad de retirar sus pertenencias.

En tales circunstancias, luego de mantener una charla en la puerta de ingreso de la vivienda y ante la insistencia del imputado Juan Emilio Heredia, en aparente estado de ebriedad, la víctima ingresó a la vivienda y comenzó a separar los elementos de su propiedad. En ese momento el imputado cerró la puerta de la vivienda con llave, se sentó en un sillón, se apropió del dinero que la víctima llevaba en su billetera, le retuvo el teléfono celular, la interrogó y celó en relación a su vida sentimental y sexual.

Luego de varios minutos de discusión, el imputado le exigió a la víctima que lo acompañara a comprar al kiosco para posteriormente retirarse del lugar. De continuo, el imputado por medio de la fuerza tomó a la víctima de los brazos, le propinó golpes de puño en los brazos y la obligó a caminar en dirección a su domicilio e ingresar a su vivienda. En el interior de la vivienda, el imputado cerró la puerta de ingreso con llave, colocó un sillón trabando dicha puerta, colocó la llave debajo de otro sillón, hostigó a la víctima por su conducta y le propinó golpes de puño en la cara.

Seguidamente, el imputado abusó sexualmente de ella. En horas de la madrugada del día 5 de abril del año 2019, el imputado se despertó, corrió la cama, se dirigió al baño, permitió que la víctima hiciera lo mismo y regresó a la habitación. Ante la negativa de la víctima de regresar a la habitación, el imputado, se dirigió a la cocina de la vivienda, le propinó golpes de puño, patadas en el cuerpo y amenazó: “te voy a matar, te voy a cortar los dedos, después te los voy a quemar para que no te sangren”. Posteriormente, siendo aproximadamente las 14: 00 hs., la victima muy dolorida se dirigió a la cocina, y aprovechando que Heredia se encontraba ocupado con el teléfono celular, corrió el sillón que trababa la puerta de salida, buscó la llave, destrabó la puerta, y salió corriendo del lugar de la vivienda semidesnuda, siendo auxiliada por unos vecinos del lugar.