Una joven bielorrusa, identificada como Yulia Sharko, regresaba de la fiesta de su cumpleaños número 21, cuando un extraño suceso se llevó su vida.

La chica estaba acompañada de su pequeña hija de dos años. Al llegar al hogar luego del evento, Yulia bajó de su auto BMW, como cualquier otro día, y, de inmediato, fue por su hija, que se encontraba en el asiento del acompañante. La joven trató de sacar a su hija por la ventana, cuando la niña -por accidente- apretó el botón de la ventana, provocando así que la joven se quedara atascada entre el vidrio y la puerta del vehículo, según explica el periódico británico, Daily Mail.

A los pocos minutos, la mujer, que ya se encontraba inconsciente, fue encontrada por su esposo, Arthur.  El joven rompió el vidrio para tratar de liberarla y la llevó directamente al hospital más cercano.

Yulia llegó a la clínica en condiciones graves con signos de asfixia y trauma. En su estadía allí, nunca recuperó la consciencia. Tras haber estado ocho días internada, falleció, en el hospital de Brest, después de sufrir daños cerebrales causados por asfixia.

“Su cerebro sufrió irreversiblemente debido a las arterias retenidas“, confirmaron los médicos del hospital.

La extraña muerte de la chica aún sigue siendo investigada por las autoridades policiales del país. Yulia estaba casaba hacía algunos años con su novio del secundario, Arthur, y tenían dos niñas, Margaret y Arianne.