BUENOS AIRES (ADNSUR) - José, un hombre de 73 años contagiado con coronavirus, y su mujer fueron víctimas de un violento robo en su casa de Sarandí, al sur del Conurbano bonaerense. Ambos fueron maniatados, golpeados y amenazados con un arma por dos delincuentes que se hicieron pasar por enfermeros. Lo convencieron de abrir la puerta y ahí empezó la pesadilla.

Como el jubilado tenía coronavirus no sospechó de las intenciones de quienes venían a “revisarlo”. Le dijeron que iban a controlarlo, pero le desvalijaron la vivienda.

En la puerta de su casa en la calle Cucha Cucha, estacionó un auto con cuatro ocupantes, tres de ellos bajaron, entre los que había una mujer que se quedó parada en la vereda, y el otro quedó arriba del vehículo.

“Mi papá es muy desconfiado, pero como tiene coronavirus y ya fueron a controlarlo varias veces, pensó que pasaban otra vez para ver cómo seguía de salud. Jamás imaginó que iban a asaltarlo. Él vive con su mujer y los dos vivieron un calvario”, detalló Andrea, hija de una de las víctimas, a TN.

José está jubilado, pero nunca dejó de trabajar en el frigorífico donde lo hizo toda su vida. Pero ahora, a raíz de la enfermedad estaba aislado en su casa. Una vez que los delincuentes lograron ingresar, los ataron, los golpearon y los amenazaron con un arma. Sin resistirse, les entregaron todo lo que tenían: plata, llaves de los autos y celulares, entre otras cosas.

“Mi papá me contó que estaban vestidos con los mamelucos que usan los enfermeros. A pesar del susto, los dos están bien. Y agradezco que estén vivos”, concluyó Andrea.

Una vez que tuvieron el botín, se subieron al auto que los esperaba en la puerta y escaparon. Hasta el momento no hay detenidos.