Efectivos de la Policía de Santa Cruz advirtieron durante un control de tránsito que varios taxis iban a buscar pasajeros a una misma dirección, donde está ubicada una vivienda particular en Río Gallegos.

Se conoció que allí había una reunión social a las 2.30 de la madrugada. Secuestraron varios autos particulares. Sucedió en medio de la discusión entre la secretaria de Transporte Bárbara Biott y el titular de la Federación de Taxis, Juan Ojeda.

La Policía de la comisaria Quinta realizaba controles sobre la Avenida José Ingenieros a las 2.30 horas de la madrugada del sábado cuando observaron que varios taxis se dirigían a una vivienda en la calle 13 de julio. Los taxistas acudían a la vivienda para buscar a las personas que participaban de una "juntada" o fiesta clandestina.

Descubrieron una fiesta clandestina por la cantidad de taxis que buscaban pasajeros

Según el decreto de restricción de circulación para intentar que desciendan los contagios de COVID-19 en todo el país, los eventos sociales están prohibidos en Río Gallegos.

En este contexto, la Comisaría Quinta recibió una llamada por ruidos molestos. Cuando los efectivos fueron hasta el lugar se encontraron una gran cantidad de taxis y autos particulares afuera de una vivienda llena de gente desde donde provenía música alta, indicó La Opinión Austral.

Hubo autos particulares que fueron secuestrados. Una mujer que dijo ser abogada quería conocer los nombres de los efectivos que trabajaban durante la madrugada y una taxista reclamó a los uniformados que la dejen trabajar en paz.

El hecho se produce horas después de que funcionarios del Municipio de Río Gallegos acordaran con la Federación de Conductores de Taxis de Santa Cruz que podían circular más allá de las restricciones de circulación, entonces, de 1 a 7 de la mañana, pero sólo para trasladar personal esencial y personas con permiso de circulación. La jefa de Tránsito Municipal, Bárbara Biott dijo que el acuerdo pretendía que los taxistas “no lleguen a las fiestas clandestinas”.