PUERTO MADRYN (ADNSUR) - La Fiscalía pidió imputar a Bernarda Márquez por "administración fraudulenta" en perjuicio de un abuelo de 72 años al que tenía que cuidar y que estaba en silla de ruedas. Según la causa, la mujer le sacaba dinero de la cuenta y hacía compras pero no le pagaba los servicios ni la obra social.

Márquez está acusada de estafar a un abuelo de 72 años. El anciano y su esposa –ya fallecida- estaban al cuidado de la mujer. En 2014, cuando el abuelo ya se encontraba jubilado y con problemas de movilidad, debiendo manejarse en silla de ruedas, la señora Márquez lo convenció de realizar una extensión de su tarjeta de débito y crédito para facilitarle a ella encargarse de sus compras y pagos de servicios. De esta forma, la mujer realizó la administración de la jubilación del anciano, contando con acceso a la cuenta sueldo, informó el Ministerio Público Fiscal.

Según la denuncia, la mujer efectuó retiros de dinero no autorizados como así también compras de bienes, sin pagar los servicios del domicilio ni los servicios de salud. Por esa razón, el anciano sufrió cortes de energía y de gas a la vez se quedó con falta de atención médica.

La audiencia de apertura de investigación será el martes a las 11 en Tribunales. Y el delito de “administración fraudulenta” puede tener penas de 1 mes a 6 años de prisión, en este caso, para el que “tuviera a su cargo el cuidado de bienes ajenos y procurare un lucro indebido para sí”.