VILLA GESELL - La investigación por el crimen de Fernando Báez Sosa suma un nuevo capítulo. Luego de dos ruedas de reconocimiento con resultados positivos, este lunes comenzarán los peritajes de los celulares de los rugbiers imputados.

El objetivo del procedimiento es determinar si el asesinato del joven de 18 años fue premeditado, es decir si a la salida del boliche Le Brique se organizaron para coordinar el ataque. Además, analizarán el smartphone de Pablo Ventura, que ya fue liberado.

La pericia, que será llevada a cabo por los efectivos de la División de Operaciones Técnicas de la Agencia Regional de la Policía Federal empezará a las 10 en la Escollera Norte de Mar del Plata.

Si bien los investigadores esperan que las pruebas aporten datos claves para la causa, ya advirtieron que no será fácil dado que los equipos de los dos imputados como coautores del crimen, Máximo Thomsen y Ciro Pertossi, son modelos iPhone y su sistema operativo es complejo de vulnerar.

En ese sentido, el fiscal general de Dolores, Diego Escoda, aclaró que estos aparatos “están encriptados” y que “a veces se logra acceder a ellos, y otras no”.

Los teléfonos fueron secuestrados el sábado en la casa que los acusados, integrantes del Arsenal Rugby Club de Zárate, alquilaban en Villa Gesell y en la que fueron detenidos.

El teléfono 11 pertenece a Pablo Ventura, quien fue liberado cuando se determinó que cuando ocurrió el crimen estaba en Zárate, localidad en la que viven todos los acusados.