Parece tragicómico que una ley que pretende generar condiciones para mejorar la inversión petrolera, pero que en la práctica podría tener efectos colaterales muy negativos para algunas de las cuencas del país, se resuelva y se conozca con más detalle en despachos de Puerto Madero que en las regiones donde se produce y se sufre el petróleo cada día.

Aun cuando haya aspectos que puedan resultar positivos para algunas regiones, como Vaca Muerta, se necesita verificar que no pase lo que se conoció hace sólo un par de años, cuando los recursos de aquella zona funcionaron como una “aspiradora de inversiones”, en detrimento de las demás cuencas del país. 

Ley de Hidrocarburos: "Chubut, el último en enterarse"

El marco de las leyes petroleras vigentes atribuyen la propiedad de los hidrocarburos a las provincias dueñas del subsuelo en el que se extrae.

El destrato que han recibido los representantes de las provincias, hasta ahora no se condice con las condiciones que debería cumplirse, no con los funcionarios y dirigentes en particular, sino con una región que en teoría es la dueña del petróleo, pero que en la práctica observa hoy cómo se toman decisiones que podrían derribar uno de los pocos pilares que quedan en pie de la economía regional.