CAPITAL FEDERAL (ADNSUR) - Aníbal Fernández será el próximo secretario de Energía de la Nación tras la renuncia de Sergio Lanziani. El cambio se produciría después de que Martín Guzmán concluya la negociación de la deuda externa argentina. 

El actual interventor de Yacimientos Carboníferos de Río Turbio (YCRT) dejará el frío de Santa Cruz para reemplazar al misionero, cuya gestión terminó por desdibujarse con la cuarentena nacional que hoy cumple 120 días. Lanziani pasaría a ocupar la presidencia de Nucloeoléctrica Argentina (NA-SA).

“Lanziani ya renunció hace diez días y la asunción de Aníbal tiene fecha probable al día siguiente de que Martín Guzmán arregle el canje de deuda con los bonistas”, dijeron fuentes confiables del pejotismo nacional tras el comentado trascendido periodístico a EnerNews.

La otra explicación es darle tempo a que el gobierno y petroleras cierren el Plan Gas 4, que contempla inversiones para el autoabastecimiento doméstico a cambio de un precio de 3,5 MMBtu para los próximos cuatro años.

Las negociaciones están siendo llevadas por el subsecretario de Hidrocarburos, Juan José Carbajales y el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas.

Respecto a qué política energética procurará llevar adelante Fernández, un referente del justicialismo aseguró a EnerNews: "La que le diga Cristina". 

Previo a esta designación, Cristina Kirchner ya colocó alfiles que comenzaron a desplegar su ajedrez energético. Federico Bernal, desde el ENARGAS, acaba de impugnar el precio del gas acordado Juan José Aranguren en 2017 con productoras y distribuidoras de gas.

Mientras tanto, su par del ENRE, Federico Basualdo promueve la anulación de la Revisión Tarifaria Integral (RTI) aplicada durante el gobierno de Mauricio Macri. 

Vaca Muerta, todo el mercado de hidrocarburos y el sistema eléctrico aguardan con inquietud la llegada de Aníbal, cuyo perfil mediático y político viene creciendo al compás del desgaste en la gestión gubernamental de la crisis.

Por le momento se desconoce quien reemplazará a Aníbal en YCRT. La mina de Río Turbio es el gran agujero negro, repleto de causas judiciales por malversación de fondos y con su intervención ahora efímera el kirchnerismo había procurado darle nuevos fondos y un borrón y cuenta nueva a los desaguisados con motivo de la construcción de la usina.

Este jueves, la Corte Suprema de Justicia de la Nación rechazó las apelaciones de Roberto Baratta y Atanacio Peréz Osuna, en el marco de los escandalosos fraudes que investiga la Justicia.