COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - Si bien hasta ahora no hay señales claras de que el gobierno pretenda avanzar en establecer un valor de referencia para el mercado interno de petróleo, fuentes de la industria advierten que aun en ese hipotético caso se cubren todas las aristas del complejo escenario que afronta el sector.

Lo cierto es que también en la actualidad los precios de los combustibles están alineados con un valor de petróleo que se estima en alrededor de 40 ó 45 dólares, por lo que si la cotización internacional continúa en torno a los 35 dólares, hay una diferencia de caja a favor de las compañías que expenden combustibles: la duda es si el gobierno reglamentará que ese mismo valor de referencia para el petróleo –que surge de lo que indican hoy los surtidores- será tomado también para pagar las regalías a las provincias productoras.

“Algo de eso es lo que se está hablando –confió una fuente que participó de las recientes reuniones en la Secretaría de Energía de la Nación-. No hay margen para aumentar los precios de los combustibles y establecer un barril de referencia, pero sí está claro que los precios de la nafta y el gas oil actuales podrían mantenerse, en lugar de bajar como indicaría la lógica de mercado para acompañar la baja del petróleo, manteniendo así un margen que permite sostener la actividad”.

El dilema de las retenciones

Aun cuando ese tema tuviera algún tipo de acuerdo político –que por ahora no se ve cercano, sobre todo porque el mercado petrolero es muy volátil y no se pueden tomar medidas en corto plazo- para no afectar la economía de las provincias, quedaría por afrontar el problema vinculado a la exportación de crudo, en tanto Chubut exporta una parte más que importante de su producción: cada año exporta entre un 30 y 40 por ciento del volumen de crudo extraído, por lo que a valores del año pasado, esto significa un piso no inferior a los 15 millones de barriles.

El problema tiene un doble impacto. Por un lado, la baja de demanda del mercado internacional, ante la sobre oferta de crudo y el aumento de disponibilidad que habrá tras la pelea de Arabia Saudita y Rusia. Por otro lado, aun cuando se pueda seguir colocando una porción del crudo Escalante (que este año se ve favorecido por un cambio de reglamentación internacional y adquiere un mayor valor por su bajo contenido de azufre), cada barril sigue negociándose a un precio internacional bajo, sobre el que se además se aplica una retención que sigue establecido en el 12 por ciento: sobre un barril de 33 dólares, el recorte se lleva casi 4 dólares. Por ello es que desde la provincia se insistirá con un pedido para que las retenciones queden temporalmente sin efecto cuando la cotización no supere los 45 dólares, a fin de que la actividad mantenga estándares de viabilidad.

De lo contrario, según se analiza en ámbitos especializados, la alternativa sería recortar la producción a fin de no generar excedentes de exportación (ya que por el tipo de refinerías que hay en el país, es imposible que éstas absorban la totalidad del petróleo producido hoy por Chubut): “para sacar petróleo y no lograr rentabilidad, la alternativa es dejarlo bajo tierra hasta que mejoren las condiciones de mercado”, razonó una fuente con lógica empresaria, recordando que los costos de producción en esta región pueden oscilar entre 35 y más de 40 dólares, según las condiciones.

El panorama es complejo, pero se apunta a lograr consensos con todos los sectores: el análisis de incentivos como la amortización acelerada de inversiones (un mecanismo que permite básicamente una mejora en las cargas impositivas), con el fin de reducir costos, es otra de las opciones que forma parte de los análisis que se vienen efectuando desde hace bastante tiempo en el sector, lo que es retomado ante cada ciclo de crisis del mercado internacional.