Hoy, Leonardo Martín Villagrán y Eduardo Opezzo, son los dos principales técnicos quieren revancha respecto a la pasada temporada, pero ante todo con planificación minuciosa, orden y el valor del grupo, suman a sus premisas para buscar un resultado en la elite del básquet argentino.

Corrían los primeros años del 2000 Gimnasia y Esgrima transitaba la Liga Nacional de Básquet en el que Eduardo Opezzo era asistente desde las divisiones formativas, hasta que en 2004 tuvo la chance de ser cabeza técnica. Su desempeño no fue el esperado, pero trabajador nato y siempre luchador en busca de nuevos objetivos, el entrenador dejó la ciudad y se embarcó en un sueño y lo pudo concretar a cabo en Venezuela y México, donde reconocido por el básquet azteca un nuevo horizonte aparecía y daba un giro inesperado.

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