Es un elogio más propio de los protagonistas del fútbol que de la opinión pública y mediática. El ambiente valora el perfil bajo. Sabe que conseguir sencillez resulta complejo de encontrar. La que tenían técnicos de otra generación: Carlos Bianchi, Alejandro Sabella, José Pekerman. Con la frase sobrevolando el ambiente, llegó Scaloni a ratificar su cualidad y la de sus ayudantes: "No sentimos presiones. Debemos estar tranquilos. Yo no lo era cuando jugaba; hoy tenemos claras nuestras misiones".

Hay un dato elocuente en este seleccionado: tienen experiencia mundialista casi la misma cantidad de integrantes del cuerpo técnico que de jugadores. Entre los primeros, el propio Scaloni, Pablo Aimar, Walter Samuel y Roberto Ayala jugaron por lo menos una Copa del Mundo; entre los de ahora, la cuenta incluye a Lionel Messi, Angel Di María, Nicolás Otamendi, Franco Armani, Nicolás Tagliafico y Paulo Dybala. Unos y otros tendrán que moderar la ansiedad de los restantes veinte jugadores. En el debut, sin desmerecer a Arabia Saudita, Argentina primero se enfrentará a sus presiones y temores.

La conferencia dejó algunas ideas en lo futbolístico. Primera, hay varias alternativas para reemplazar a Gio Lo Celso: Papu Gómez, Alexis Mc Allister, Exequiel Palacios, Joaquín Correa, Scaloni mencionó incluso a Leandro Paredes (lo que generaría la presencia de Guido Rodríguez como volante central), hasta habló de un delantero cumpliendo una función distinta (¿Julián Alvarez?). Segunda, ligada a la anterior: no existirá el equipo de memoria. La selección se acostumbrará a cambiar alguna pieza, por lo menos en el mediocampo, dependiendo del rival o de las circunstancias. Una más: el equipo no perderá el armado de ataque y la idea de protagonismo, pero en caso de ponerse en ventaja, no habría que descartar que se retrase unos metros. "Sabemos que un Mundial nunca lo gana el equipo que se desboca por atacar", resumió el entrenador.

Sin equipo de memoria y las alternativas para Lo Celso: Lo que dejó la conferencia de Scaloni a seis días del debut

La previa deja varios motivos para la ilusión: el funcionamiento, la confianza de los protagonistas que no llegan igualmente a subestimar a los rivales, intensidad para recuperar la pelota y buenos pies para jugarla. Y Messi, obvio. Como guía, referente y jugador conceptual. Estas semanas dejan, también, un motivo para alertarnos. Lo saben en la intimidad de la selección, lo puede advertir aquel que no se embale con el triunfalismo previo: varios futbolistas llegan tocados. Allí estará otra mano importante en los de afuera. Será un Mundial de estrategia, de saber dosificar esfuerzos a esta altura del año. La preparación del torneo ya empezó: nadie asumirá un riesgo en el amistoso contra Emiratos. El entrenador formará un equipo "de garantías fisícas", sin importarle demasiado el resultado.

Estamos a un amistoso y los seis días posteriores del debut en Qatar. Lo esperamos tanto tiempo que es ilógico que la llama se consuma tan rápido. En poco más de un mes, una larga y nueva cuenta regresiva comenzará. Es cierto que los ciclos de vida se arman desde un Mundial a otro. Tan cierto como que la llegada de este nos encuentra mucho más ilusionados que antes del anterior. Que se libere gran expectativa: los protagonistas están centrados y enfocados, no los desviará del objetivo. Que Messi conduzca y el resto no lo acompañe sino que también lo eleve. Que se disfrute. Que sea histórico.

¿Querés mantenerte informado?
¡Suscribite a nuestros Newsletters!