Su cara denotaba una cierta tranquilidad, aunque por dentro hay preocupación. Santiago Silva sabe que el doping positivo por testosterona que se le detectó en las últimas horas puede acabar con su carrera. Tiene 38 años y ya no le queda mucho camino por delante.

El delantero uruguayo, que hoy juega en Argentinos Juniors, habló en una entrevista con TyC Sports y atribuyó el resultado a un "tratamiento de fertilidad".

"Estaba tratando de buscar otro hijo y estaba con un tratamiento de fertilidad. Lo hice en enero y no había ningún problema, tenía todos los certificados. Después, hubo un problema y se elevó la hormona", se justificó el goleador.

El hecho ocurrió el 12 de abril cuando Silva todavía era jugador de Gimnasia y Esgrima de La Plata. En ese encuentro ante Newell's Old Boys, el uruguayo ingresó en el minuto 75 por Lorenzo Faravelli.