"Noche épica" es lo que necesita River para cumplir una misión que, en los papeles, parece imposible: pasar a la final de la Copa Libertadores 2020. Eso pidió su técnico Marcelo Gallardo, golpeado por la goleada que Palmeiras se llevó de la ida en Avellaneda (3-0) pero sin dejar atrás, hasta las últimas consecuencias, un verbo mítico para su ciclo: creer. TERMINA DE LEER ESTA NOTA HACIENDO CLICK ACA