José "Josecito" Vargas (6-0-0) es oriundo de Esquel. Junto a sus hermanos siempre debieron trabajar para poder colaborar en la casa con sus padres. Mayormente cortando leña y repartiendo a los campos. De pibe  tuvo que aprender de esfuerzos por obtener las cosas que quería  y  con 18 años se vino  a Comodoro a buscar nuevos rumbos.

"En Esquel di mis primeros pasos en el boxeo. Entrené mucho tiempo hasta cumplir la edad para competir. Cuando había peleas se llenaba el gimnasio. Era muy lindo el acompañamiento de la gente. El entrenamiento duro dio sus frutos y empecé a salir a competir a otros lados, entre ellos, Comodoro. Y nos cruzamos con muchos buenos boxeadores, peleé con Carlitos Santana por ejemplo", contó Vargas.

"Josecito" vio en Comodoro una posibilidad y llegó a la ciudad tras su sueño de ser boxeador y una oportunidad laboral. Trabajó de albañil, pizzero, panadero, mientras se entrenaba en el Gimnasio Municipal 1 de Aristóbulo del Valle y Viamonte. Después desembarcó en "La Fábrica"  bajo las órdenes del cubano Juan "Moro" Fernández. Hizo 17 combates amateurs y recién ahí salto al profesionalismo. Está invicto en sus seis peleas como profesional, tiene tres Knock outs y se ha enfrentado a rivales duros como Denis Andrade o Ezequiel Mansilla.   

 "Cuando llegué  trabajé de albañilería y casi un año después en  una panadería tres años.  Después volví a trabajar de albañil por un amigo que me hizo entrar a una empresa y ahí comencé a representar a la U.O.C.R.A .Se fue dando todo de a poco con la ayuda de mi amigo Alfredo García y todos sus compañeros ", agregó quien representa al Club de Boxeo Comodoro.

 

 

Es sabido que la vida del boxeador no es fácil y son muchos los que quedan en el camino del amateurismo sin  debutar como profesionales. Más allá de la conducta en el entrenamiento, se precisan de más factores para poder llegar. Muchas veces José debió ser buscado luego de trabajar en alguna obra para ir a entrenar y eso el púgil lo vive a flor de piel en cada desafio.  En este atípico 2020, José se entrena en soledad por la mañana y luego a la tarde después de salir del trabajo.

"Estoy agradecido a la empresa Incro y a la conducción Silva-Crespo de la UOCRA. También  al Club de boxeo Comodoro. A mis entrenadores Eduardo Alvarado,  Juan Alvarado y a "Toto" Ocampo, que es mi preparador físico. Al promotor Martín Decima y al manager José Soria.   Todos me dan una mano grande. Dios quiera que pase esto para poder representarlos ", finalizó el boxeador de la Cordillera.