La Justicia de Córdoba imputó este jueves a Gustavo Dybala, hermano del futbolista de la Juventus, y a su novia por no haber cumplido la cuarentena obligatoria dispuesta por el Gobierno nacional al regreso de su viaje por Italia.

Los Dybala volvieron a la Argentina el 12 de marzo y debían haberse mantenidos aislados por al menos 14 días, ya que el país de origen está pasando un momento muy complicado con el coronavirus. De hecho, Paulo Dybala confirmó el sábado que está contagiado de COVID-19.

Las medidas de seguridad incluso aumentaron con esta familia. El último sábado, el Ministerio Público Fiscal dispuso que la madre del futbolista, su hermano Gustavo y la novia fueran trasladados al hospital Rawson de la capital cordobesa para realizarse estudios de control.

Sin embargo, vecinos del complejo Villasol, el barrio cerrado a las afueras de la ciudad de Córdoba en el que viven, denunciaron que tanto Gustavo Dybala como su novia no respetaron la cuarentena y salieron del complejo en varias ocasiones.